por Corrientes al Día
Un violento hecho ocurrido en la escuela secundaria Hipólito Yrigoyen de la capital correntina alertó a padres, docentes y autoridades luego de que un alumno amenazara con un cuchillo a varias compañeras, incluso advirtiendo a una de ellas que le “cortaría el cuello”.
El hecho se registró el viernes cerca de las 18:50, cuando los estudiantes se retiraban del establecimiento. De acuerdo al testimonio de tutores, el adolescente, identificado como alumno de cuarto año y con antecedentes de conductas violentas, persiguió a tres chicas desde el interior del colegio hasta una parada de colectivos ubicada en la intersección de calles Salta y San Martín.
Según relataron, previamente había intentado ahorcar a una de las estudiantes dentro de la institución. La situación escaló cuando, en la vía pública, sacó un cuchillo y amenazó directamente a las adolescentes. Dos compañeras y un alumno intervinieron para asistir a la víctima, pero también fueron intimidados por el agresor.
Las menores lograron alejarse del lugar entre llantos y pedidos de auxilio, hasta encontrarse con un inspector de tránsito y un efectivo policial. Sin embargo, al momento de la intervención, el agresor ya no se encontraba en la zona.
La denuncia fue radicada en la Comisaría Primera, mientras que una preceptora del establecimiento también dejó constancia del hecho en actas internas. Posteriormente, directivos del colegio se reunieron con los tutores de los alumnos involucrados, excepto con la familia del agresor y reconocieron que el estudiante cuenta con múltiples denuncias internas por situaciones similares.
“Nos dijeron que no es la primera vez que golpea o ahorca a compañeras, y que todas las quejas son de mujeres. Pero también afirmaron que, por directivas del Ministerio de Educación, no pueden expulsarlo”, indicaron los tutores.
El caso generó profunda preocupación, no solo por la gravedad de las amenazas sino también por la reiteración de conductas violentas. Una de las madres, además funcionaria policial, expresó el temor de que el agresor pueda tomar represalias contra quienes intervinieron para ayudar a las víctimas.
La causa quedó en manos de la Justicia, aunque hasta el momento no fue caratulada formalmente debido a que todos los involucrados son menores de edad. Tampoco se dispusieron medidas restrictivas contra el joven, lo que incrementa la inquietud de las familias afectadas.
Con información de diario Época






