Por Corrientes al Día
El presidente Javier Milei presentó por cadena nacional un ambicioso paquete de reformas económicas que enviará al Congreso y que incluye cambios en la Carta Orgánica del Banco Central, una regla fiscal para impedir presupuestos deficitarios y modificaciones en los mercados de capitales y seguros.
Acompañado por integrantes de su equipo económico, el mandatario calificó las iniciativas como el “conjunto de reformas estructurales más importante de los últimos 91 años”. Según explicó, el objetivo es limitar la emisión monetaria para financiar al Estado, reforzar la independencia del Banco Central y ampliar las alternativas de inversión privada.
El eje principal del anuncio fue la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El proyecto prohibirá expresamente el financiamiento al Tesoro nacional, las provincias y los municipios mediante emisión monetaria.
Milei sostuvo que la inflación es consecuencia del exceso de oferta de dinero y cuestionó con dureza el uso histórico del Banco Central para cubrir desequilibrios fiscales. “Decidimos poner fin a la estafa de falsificar dinero para financiar a la alta política”, afirmó durante su mensaje, en el que responsabilizó a administraciones anteriores por haber utilizado el denominado “impuesto inflacionario” sin autorización del Congreso.
La iniciativa también propone modificar el mecanismo de remoción del presidente y los directores del organismo. Para desplazar a esas autoridades se requeriría el respaldo de dos tercios de la Cámara de Diputados y del Senado.
Además, contempla restricciones al giro de utilidades al Tesoro, la eliminación de las letras intransferibles y la posibilidad de utilizar determinados resultados del Banco Central únicamente para cancelar deuda pública.
Qué es el “grillete fiscal” anunciado por Milei
Otro de los puntos centrales es la creación de una regla permanente denominada por el Gobierno “grillete fiscal”, diseñada para impedir que el Congreso apruebe o mantenga presupuestos con déficit.
Según detalló el Presidente, si las cuentas públicas permanecen en rojo durante varios meses consecutivos, el Congreso dispondrá de un plazo para restablecer el equilibrio. Si no lo consigue, se activará automáticamente un esquema de paralización parcial del Estado similar al shutdown estadounidense.
Durante ese período:
- Se suspenderán las actividades estatales no esenciales.
- Se congelarán nuevos gastos y contrataciones de personal.
- No se adjudicarán contratos.
- Se frenarán las transferencias discrecionales a las provincias.
- El presidente, la vicepresidenta, legisladores, ministros, secretarios y subsecretarios dejarán de cobrar sus salarios.
“Por primera vez en nuestra historia, si la política no hace los deberes, la política pagará el costo, no lo pagará la gente”, enfatizó Milei.
El mandatario aclaró que quedarán exceptuadas las partidas destinadas a jubilaciones, pensiones, asignaciones, seguro de desempleo, salud, seguridad, defensa nacional y servicio penitenciario, entre otras prestaciones esenciales.
Reformas en los mercados de capitales y seguros
El paquete anunciado también incorpora una liberalización del mercado de capitales. El Gobierno pretende permitir la emisión de bonos corporativos en monedas extranjeras, unidades de valor y otras unidades de medida, además de reducir las exigencias para el financiamiento colectivo. “El objetivo es correr al Estado del medio y dejar que el ahorro fluya hacia quien quiere producir”, expresó Milei.
En materia de seguros, la propuesta otorgará mayor libertad a las compañías para diseñar y ofrecer productos sin autorización previa del organismo regulador. El control estatal quedaría concentrado principalmente en la solvencia de las empresas y la protección de los clientes ante eventuales maniobras fraudulentas.
El Congreso tendrá la última palabra
Las iniciativas deberán atravesar el debate legislativo para convertirse en ley. Milei pidió a diputados y senadores que acompañen el paquete y aseguró que las reformas buscan evitar futuras emisiones destinadas a financiar el déficit público.
El anuncio abre una nueva disputa política en el Congreso, donde el oficialismo necesitará construir acuerdos para aprobar cambios que afectarían de manera profunda el funcionamiento del Banco Central y la administración de las cuentas públicas.
El discurso completo fue publicado por la Casa Rosada.






