Por Corrientes al Día
Con presencia permanente en plazas, playas, la costanera, eventos masivos y cada vez más barrios de la ciudad, la Dirección General de Guardia Urbana de la Municipalidad de Corrientes celebra este 1 de junio sus 20 años de trayectoria, consolidándose como un actor clave en la convivencia ciudadana y la asistencia cotidiana a vecinos y turistas.
Creada en 2006 mediante la Ordenanza N° 4314, el área llega a su vigésimo aniversario con un plantel de 120 agentes, entre motoristas e infantes, que desarrollan tareas de prevención, orientación, mediación y acompañamiento en distintos espacios públicos de la capital correntina.
El director general de Guardia Urbana, Matías Medina, destacó que la misión principal del organismo continúa siendo fortalecer la convivencia y mantener una presencia activa en toda la ciudad.
“Buscamos velar siempre por la convivencia ciudadana, estar presentes en distintos ámbitos y desarrollar funciones de prevención, orientación y mediación”, señaló.
En ese sentido, remarcó que durante los últimos años se profundizó el trabajo territorial impulsado por la gestión del intendente Claudio Polich, ampliando la cobertura más allá de los espacios tradicionales.

“Queremos estar no solamente en la costanera o en las playas, sino también llegar a cada vez más barrios de Corrientes”, afirmó.
Entre las iniciativas destacadas mencionó el programa Plaza Amigable, que busca recuperar y fortalecer los espacios públicos para el disfrute de las familias.
Historias que dejan huella
Para Medina, quien integra la institución desde 2012, el aniversario tiene además un significado personal. “Tengo un gran sentido de pertenencia. Es un orgullo estar al frente de la Dirección y trabajar junto a mis compañeros al servicio de los vecinos”, expresó.

Entre las experiencias que marcaron al equipo recordó especialmente aquellas vinculadas al rescate y la preservación de vidas. Una de las más recientes ocurrió en la costanera correntina, cuando un agente logró salvar a una joven que se había arrojado al río Paraná.
“Fue una situación muy fuerte para todos. Afortunadamente pudo ser rescatada y eso nos reafirma la importancia de estar presentes”, destacó.
La tarea cotidiana de Guardia Urbana implica desde ordenar espacios públicos hasta asistir a turistas y acompañar a personas que necesitan ayuda.
José María Olivares, integrante del cuerpo desde 2019, aseguró que cada jornada representa un desafío diferente. “Hay días tranquilos en los que orientamos a vecinos y visitantes, y otros que requieren intervenir en situaciones más complejas”, comentó.

Según indicó, la presencia de los agentes es valorada por quienes utilizan los espacios públicos. “A los vecinos les gusta que estemos en la calle, ayudando a mantener el orden y generando ambientes seguros y amigables para todos”, sostuvo.
Olivares recordó además que adaptarse al perfil preventivo y dialoguista del área fue un desafío importante. “No es lo mismo sancionar que conversar con las personas y ayudarlas a comprender determinadas situaciones. Hoy puedo decir que ingresar a Guardia Urbana fue una de las mejores decisiones que tomé”, afirmó.
Por su parte, Evelyn Ríos, quien forma parte de la institución desde hace casi 14 años, destacó la evolución que tuvo el organismo y el creciente reconocimiento de la comunidad.
“Durante mucho tiempo sentimos que nuestro trabajo no era tan visible. Hoy eso está cambiando y ver que la gente reconoce nuestra labor es muy gratificante”, señaló.
La agente resaltó además el perfil humano que caracteriza a la dependencia municipal. “Orientamos a turistas, ayudamos a adultos mayores y estamos cerca de quienes necesitan asistencia. Es un trabajo que te impulsa constantemente a colaborar con los demás”, expresó.
A veinte años de su creación, la Guardia Urbana reafirma su compromiso con la comunidad correntina, fortaleciendo una tarea silenciosa pero fundamental que combina prevención, diálogo, asistencia y presencia permanente en las calles de la ciudad.






