Por Corrientes al Día
La Justicia Federal inicia este lunes el juicio oral contra un excomisario general y un sargento mayor de la Policía de Corrientes, acusados de haber colaborado con una organización dedicada al narcotráfico que operaba en la capital provincial. La causa, que demandó más de tres años de investigación, tiene como principales evidencias una serie de escuchas telefónicas, informes de inteligencia y distintos elementos recolectados por la Fiscalía Federal.
En el banquillo de los acusados estarán el excomisario general Luciano R. V. y el sargento mayor Luis “Batata” G., quienes deberán responder por su presunta participación en maniobras vinculadas al tráfico de estupefacientes y otros delitos conexos.
De acuerdo con la investigación federal, los policías no solo habrían encubierto las actividades de una organización narco, sino que además están sospechados de brindar protección e información privilegiada a sus integrantes.
Según la acusación, también habrían facilitado armamento y promovido actuaciones policiales contra grupos rivales, favoreciendo así el funcionamiento de la estructura criminal investigada.

La hipótesis de los fiscales sostiene que los imputados aprovecharon sus funciones dentro de la fuerza de seguridad para beneficiar a la organización y garantizarle una mayor capacidad de operación en la ciudad.
Los cargos que enfrentan
El fiscal federal Carlos Schaefer Ferrini considera que ambos efectivos tuvieron una participación necesaria en el tráfico ilícito de estupefacientes en la modalidad de comercialización agravada por la intervención de tres o más personas.
Además, se les atribuyen delitos vinculados a la tenencia ilegítima de armas de guerra, en concurso real con las acusaciones relacionadas al narcotráfico.
La causa investiga una presunta asociación entre miembros de la fuerza policial y una banda dedicada a la venta de drogas, un hecho que generó fuerte repercusión institucional cuando comenzaron a conocerse los primeros detalles del expediente.
La situación del excomisario Luciano R. V. tomó notoriedad pública a mediados de 2023, cuando la investigación avanzó y derivó en medidas judiciales que impactaron de lleno en la estructura policial correntina.
Hasta entonces, el exjefe policial había construido una carrera que lo llevó a ocupar cargos de relevancia dentro de la institución y alcanzar el grado de comisario general.
Por su parte, el sargento mayor Luis “Batata” G. ya había sido mencionado en distintas oportunidades en investigaciones y denuncias relacionadas con presuntas irregularidades, aunque ahora deberá enfrentar un proceso judicial donde se analizarán las pruebas reunidas por la Justicia Federal.
Con el inicio del debate oral, la Justicia buscará establecer si existió una vinculación directa entre los acusados y la organización narcocriminal investigada.
Durante las audiencias se expondrán escuchas telefónicas, documentación, testimonios y distintos elementos probatorios recolectados a lo largo de la investigación, considerados por la fiscalía como fundamentales para reconstruir el funcionamiento de la presunta red delictiva.






