Por Corrientes al Día
La Municipalidad de Corrientes avanza con la construcción de una nueva red de desagües en el barrio Villa Chiquita, una intervención destinada a resolver los anegamientos que afectan desde hace décadas a este sector de la capital durante las lluvias intensas.
La obra comprende más de 600 metros de conductos sobre la calle Río Bermejo y arterias cercanas. Los trabajos son ejecutados íntegramente con recursos, equipamiento y personal municipales, y forman parte de las acciones preventivas ante los pronósticos de abundantes precipitaciones asociadas al fenómeno de “El Niño” durante los próximos meses.
El intendente Claudio Polich recorrió el frente de obra y supervisó las tareas que se desarrollan en el sector delimitado por la avenida Cazadores Correntinos, Presidente Nicolás Avellaneda, y las calles Río Bermejo, Lamadrid, Obispo Niella y Las Heras.
La intervención abarca cinco cuadras y presenta un trazado con forma de “4”, diseñado para captar el agua acumulada y conducirla hacia la red existente.

Más de 600 metros de nuevos conductos
El proyecto contempla la instalación de 248 metros lineales de conductos de 80 centímetros de diámetro, otros 264 metros de cañerías de 60 centímetros y 160 metros de tubos de 40 centímetros.
Además, se construirán cinco cámaras de enlace y 12 sumideros. También se realizará el empalme con una cámara existente para completar la conexión del nuevo sistema.
Una de las etapas de mayor complejidad técnica será la demolición y posterior reconstrucción de 20 metros de pavimento sobre la avenida Cazadores Correntinos. Esta tarea permitirá atravesar la calzada e integrar los conductos al sistema general de escurrimiento.
Durante la recorrida, Polich explicó que la obra busca resolver una antigua dificultad provocada por un cordón cuneta que había quedado sin conexión a ningún desagüe.

“Va a atender un viejo problema del barrio Villa Chiquita y lo más importante es que se realiza con personal municipal, con equipamiento municipal. Todo lo que ven acá es de la Municipalidad”, destacó el intendente.
Según señaló, aquella intervención inconclusa generaba una depresión en el terreno donde el agua se acumulaba cada vez que se registraban precipitaciones importantes.
La nueva red permitirá mejorar el escurrimiento y reducir el impacto de las lluvias sobre las viviendas y las calles del barrio. “Busca mitigar el impacto de las lluvias, mejorando notoriamente la calidad de vida de los vecinos”, sostuvo Polich.

Una obra ejecutada con recursos municipales
El jefe comunal remarcó que la utilización de equipos y trabajadores propios permite optimizar los recursos humanos y económicos disponibles. La totalidad de la logística y del financiamiento es afrontada por la administración municipal.
Por su parte, el secretario de Obras Públicas, Sebastián Gómez de la Fuente, definió la situación de Villa Chiquita como “un problema de anegamiento crónico” que afecta al sector desde hace varias décadas.
El funcionario resaltó la capacidad del Municipio para sostener obras de infraestructura con fondos propios, pese al complejo contexto económico nacional.

La construcción de la red comenzó hace aproximadamente un mes y avanza de acuerdo con la planificación establecida.
Si las condiciones climáticas permiten mantener el ritmo actual, la Municipalidad prevé completar durante agosto la instalación de los conductos sobre Río Bermejo, sus conexiones y las restantes obras complementarias.
La intervención se suma a las tareas de limpieza y mantenimiento del sistema pluvial que la comuna ejecuta en diferentes puntos de la capital para ampliar su capacidad de respuesta ante posibles lluvias intensas.






