por Corrientes al Día
La provincia de Corrientes dio un paso histórico hacia la industrialización de su matriz productiva con la presentación oficial del Proyecto Ituzaingó, una iniciativa que contempla una inversión privada de USD 2.000 millones para instalar en el Parque Industrial de Ituzaingó una planta de última generación destinada a producir fibra larga de pino de alta calidad para exportación.
El emprendimiento, impulsado por ARPULP S.A., promete convertirse en la planta de este tipo más grande del mundo y generar un fuerte impacto económico y social en toda la región. Según las proyecciones oficiales, la fábrica alcanzará una facturación anual cercana a los USD 900 millones y creará unos 13.000 puestos de trabajo directos e indirectos.
Durante el anuncio, el gobernador Juan Pablo Valdés destacó la magnitud del proyecto y su potencial transformador para la provincia. “Esta es una oportunidad de crecimiento y desarrollo para Corrientes, que servirá para crear empleo genuino e impactará en la prosperidad de miles de familias correntinas”, afirmó.
La fibra larga de pino tiene creciente demanda internacional, especialmente para la fabricación de productos de higiene y papeles especiales. Con esta planta, Corrientes buscará posicionarse como líder exportador dentro del sector forestal argentino.

El proyecto se apoya en una estrategia provincial de largo plazo basada en infraestructura y desarrollo logístico. En ese marco, el Gobierno remarcó la creación de 18 parques industriales, entre ellos el de Ituzaingó, además del puerto local, considerado clave para facilitar exportaciones y atraer inversiones.
Cronograma de ejecución hasta 2030
La CEO de Arpulp, Alejandra Aranda, explicó que durante 2026 se avanzará en un estudio ambiental integral bajo estándares internacionales, mientras que el fondo de inversión Pegasus iniciará la búsqueda de financiamiento estratégico.
Para 2027 está prevista la etapa de ingeniería básica y de detalle, mientras que entre 2028 y 2030 se desarrollará la construcción de la planta industrial.
Por su parte, Fernando Correa, referente técnico del proyecto y especialista internacional del sector forestal, sostuvo que si se cumplen los plazos financieros previstos, la fábrica comenzará a operar plenamente hacia fines de 2030.
Desde el Gobierno provincial también remarcaron que el Proyecto Ituzaingó no solo beneficiará al sector forestal, sino también al comercio, transporte, construcción, aserraderos e industrias vinculadas.
Además, se prevé una articulación con el sistema educativo correntino para formar técnicos y profesionales que puedan integrarse al nuevo polo industrial.
Los primeros trabajos ya comenzaron con estudios ambientales a cargo de la consultora ECONSUL Ingeniería Ambiental, en conjunto con el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA), bajo normas internacionales de exigencia ambiental.






