Por Corrientes al Día
San Juan atraviesa horas de profundo dolor después de la caída de un helicóptero que trasladaba a autoridades de Seguridad, bomberos y especialistas hacia Chilecito, La Rioja, donde debían colaborar en el combate de un incendio forestal. Los siete ocupantes de la aeronave murieron y el Gobierno provincial decretó tres días de duelo.
El siniestro ocurrió durante la mañana del miércoles 29 de julio, en una zona inhóspita próxima al límite entre San Juan y La Rioja. No hubo sobrevivientes.

En el helicóptero viajaban cuatro funcionarios de las fuerzas de seguridad sanjuaninas, dos brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias y el piloto:
- Rubén Castro, comisario general y jefe de Bomberos.
- Jorge Carbajal, comisario inspector y segundo jefe de Bomberos.
- Carlos Heredia, director de Protección Civil.
- Germán Videla, comisario general y subjefe de la Policía de San Juan.
- Matías Valenzuela, piloto de la aeronave.
- Andrés Bosch, brigadista de la Agencia Federal de Emergencias.
- Rodrigo Aimetta, brigadista de la Agencia Federal de Emergencias.

Los especialistas Bosch y Aimetta eran oriundos de Córdoba. Todos se dirigían hacia la zona de Guanchín, en Chilecito, donde un incendio forestal avanzaba peligrosamente en dirección a sectores urbanos.
La tragedia generó una conmoción aún mayor porque las víctimas se encontraban en servicio y viajaban para sumarse a una misión de emergencia destinada a proteger vidas y combatir las llamas.
El accidente se produjo alrededor de las 10.30, cuando se activó una alerta del Servicio de Búsqueda y Salvamento de la Empresa Argentina de Navegación Aérea. La señal permitió establecer la localización aproximada del helicóptero y desplegar un amplio operativo.
La Secretaría de Seguridad y Orden Público de San Juan confirmó la búsqueda y el Gobierno provincial puso en funcionamiento un comité de emergencia encabezado por el secretario de Seguridad, Enrique Delgado.
Debido a que se trataba de un accidente aéreo, la coordinación quedó bajo la órbita de autoridades federales y tomó intervención la Justicia Federal, conforme a lo establecido por la normativa aeronáutica nacional.
La búsqueda comenzó en el campo conocido como Caballo Anca, un predio fiscal de aproximadamente 64.000 hectáreas situado entre Jáchal y Valle Fértil. El lugar está ubicado a unos 20 kilómetros de la Ruta Nacional 150 y presenta un relieve que dificulta el ingreso de vehículos y patrullas terrestres.

El hallazgo del helicóptero
Después de varias horas de incertidumbre, los equipos encontraron los restos del Bell 412EP en el sector denominado Los Arrieros, al norte del Parque Provincial Ischigualasto y cerca del límite con La Rioja.
Los primeros rescatistas que consiguieron aproximarse por tierra fueron los que ingresaron desde territorio riojano. Los grupos desplegados desde San Juan debieron recorrer más de 13 kilómetros a pie para superar las dificultades del terreno.
La aeronave pertenecía a la empresa privada Jasfly S.A. y estaba acondicionada para participar en operaciones contra incendios.
En un primer momento se informó que seis personas viajaban a bordo, pero posteriormente las autoridades confirmaron que eran siete. Durante varias horas se mantuvo la esperanza de encontrar sobrevivientes, hasta que finalmente se comunicó que todos los ocupantes habían fallecido.
Las causas de la caída todavía no fueron determinadas. Inicialmente tomó fuerza la posibilidad de que la neblina, la llovizna o una reducción de la visibilidad hubieran afectado el vuelo.
Sin embargo, durante una conferencia de prensa, las autoridades señalaron que las condiciones meteorológicas eran adecuadas para la actividad aérea. Esa aclaración abrió nuevos interrogantes sobre qué pudo haber sucedido.
La investigación demandará peritajes sobre los restos del helicóptero, la documentación técnica, las comunicaciones previas al impacto y las condiciones de vuelo. Por ese motivo, los investigadores todavía no establecieron una hipótesis definitiva.

Tres días de duelo en San Juan
El gobernador Marcelo Orrego, quien se encontraba fuera de la provincia por compromisos de agenda, expresó sus condolencias y decretó tres días de duelo.
Instituciones públicas, representantes políticos y organismos de emergencia se sumaron a los mensajes de pesar. El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, también manifestó su acompañamiento a los familiares y a las fuerzas afectadas.
La conmoción se hizo particularmente visible en la Jefatura de Bomberos y en la Central de Policía, donde familiares, compañeros y allegados aguardaron información durante las horas posteriores al accidente. “Aún no tomamos dimensión de lo que ha pasado”, expresó Diego Morales, exsubjefe de la Policía de San Juan.
Por la cantidad de fallecidos, el hecho es considerado la peor tragedia aérea registrada en San Juan. Se trata del quinto episodio fatal de estas características en la historia provincial.
El antecedente más reciente ocurrió en 2017 y provocó la muerte de un piloto. En 2013 se produjo el accidente que involucró al entonces gobernador José Luis Gioja y en el que murió la diputada nacional Margarita Ferrá de Bartol. También se registraron siniestros aéreos en 1990 y 1985.
Las tareas para recuperar los cuerpos quedaron condicionadas por la falta de luz y las dificultades geográficas. Los rescatistas debieron permanecer cerca del lugar del impacto a la espera de condiciones que permitieran efectuar el traslado a pie.
San Juan se prepara ahora para despedir a siete hombres que perdieron la vida mientras viajaban a cumplir una misión de servicio frente a una emergencia. La Justicia Federal deberá determinar qué provocó la caída de la aeronave y reconstruir los últimos minutos del vuelo.
Con información y fotos del diario Tiempo de San Juan






