Por Corrientes al Día
El domingo por la noche en el barrio Galván de la ciudad de Corrientes, conocido popularmente como “Trujillo”, una disputa entre grupos antagónicos derivó en una balacera que sembró el pánico entre los vecinos. El hecho de violencia ocurrió frente a una plaza donde, según testigos, había niños jugando al momento de los disparos.
La denuncia fue radicada por un joven de apellido Vallejos, de 28 años y domiciliado en el barrio 237 Viviendas, quien aseguró haber sido atacado a tiros por un hombre con quien mantendría conflictos de larga data.
De acuerdo con la presentación realizada ante la Policía, el hecho se produjo cerca de las 20 horas, en inmediaciones de la avenida Teniente Ibáñez y calle Elías Abad.
Vallejos relató que se dirigía a la casa de un amigo para comprar hamburguesas cuando se cruzó con un automóvil Peugeot 408 gris con vidrios polarizados, conducido por un hombre de apellido Checenelli.
Según su testimonio, el conductor lo saludó desde el interior del vehículo, pero segundos después bajó la ventanilla y comenzó a efectuar varios disparos. El denunciante sostuvo que el auto avanzó algunos metros y luego realizó una maniobra en “U” para regresar al lugar.
Siempre de acuerdo con la denuncia, el sospechoso descendió acompañado por otro hombre cuya identidad no pudo precisar y ambos continuaron disparando.
Una pelea que se habría iniciado tras un festejo
Fuentes policiales indicaron que el incidente se produjo luego de una celebración por el Día del Padre en la zona, donde se había presentado un grupo musical y varias personas habrían consumido bebidas alcohólicas.
La pelea se habría originado frente a una vivienda y, en un primer momento, algunos involucrados intercambiaron golpes y arrojaron objetos contundentes. Sin embargo, la situación escaló rápidamente hasta el uso de armas de fuego.
Vecinos señalaron que las detonaciones se produjeron a pocos metros de la plaza del barrio, generando escenas de temor entre las familias que se encontraban en el lugar.
La causa fue caratulada como supuesto abuso de arma y lesiones leves y quedó bajo la órbita de la jueza María Lucrecia Troia Quirch, mientras avanzan las actuaciones para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar las responsabilidades de los involucrados.






