por Corrientes al Día
En medio del conflicto entre choferes y las empresas prestatarias, unas 60 unidades de transporte urbano de Corrientes dejaron de circular hasta el mediodía, mientras crecen los reclamos por suspensiones laborales, reducción de frecuencias y cambios en las condiciones de trabajo.
Las firmas ERSA y Transporte San Lorenzo pusieron en marcha una reducción del 50% en la circulación de colectivos, en el marco de un esquema de contingencia destinado a bajar costos operativos.
La medida más visible es la aplicación del llamado “servicio cortado”, una modalidad que concentra unidades en horarios pico y retira coches durante las franjas de menor demanda.
Según denunciaron trabajadores del sector, cerca de 60 colectivos salen de circulación durante la mañana y no vuelven a prestar servicio hasta las 13, lo que representa una merma cercana al 45% de las unidades disponibles.
Esto impacta directamente en los usuarios que dependen del transporte público para movilizarse por la ciudad, especialmente en horarios intermedios.
Suspensiones sin goce de sueldo
El conflicto también se agravó por la suspensión de 25 trabajadores durante 30 días sin goce de haberes, una decisión que generó fuerte malestar entre los choferes. “Van a continuar las suspensiones, eso es lo que más preocupa”, advirtió un delegado tras una reunión con representantes gremiales de la UTA.
El vocero además remarcó que entre los afectados hay empleados con larga trayectoria. “Hay compañeros con 35 años de servicio suspendidos”, expresó.
Otro de los puntos cuestionados es la implementación de turnos fragmentados. Según denunciaron, unos 60 choferes trabajan bajo esquemas de cuatro horas por la mañana y cuatro por la tarde, modalidad que consideran fuera de lo establecido por convenio laboral.
Desde el sector sostienen que esta reorganización busca reducir costos empresariales a costa de las condiciones laborales.
Ante la falta de respuestas, los trabajadores evalúan convocar asambleas para definir posibles medidas. “Venimos de manera pacífica para buscar una solución, pero cada vez se agrava más”, señalaron.
Además, sumaron preocupación por el pago de salarios. Según indicaron, actualmente perciben haberes acordados en 2025 y no existirían garantías de cobro en los próximos meses.






