Por Corrientes al Día
El conflicto por la veda extraordinaria de pesca dispuesta en Corrientes y Chaco sumó un nuevo capítulo cuando pescadores y malloneros realizaron una protesta sobre el río Paraná y bloquearon parcialmente el canal principal de navegación a la altura del Puente General Manuel Belgrano, en rechazo a las restricciones impuestas para proteger una concentración excepcional de surubíes.
La medida de fuerza trasladó el tradicional formato del piquete desde las rutas hacia el agua. Decenas de embarcaciones se apostaron estratégicamente bajo el viaducto interprovincial que une Corrientes y Resistencia, generando inconvenientes en la circulación fluvial y elevando el conflicto a una dimensión que excede al sector pesquero.
Según trascendió, la protesta llegó incluso a demorar el paso de una barcaza de carga que navegaba por el canal principal.
Reclamo contra la Disposición 618
Los manifestantes cuestionan la Disposición N° 618 de la Dirección de Recursos Naturales de Corrientes, norma que estableció una veda extraordinaria y de cumplimiento obligatorio en un tramo estratégico del río Paraná. La medida fue acompañada por una resolución similar del Gobierno del Chaco.
La prohibición alcanza a todas las modalidades de pesca, deportiva, comercial y de subsistencia, en el sector comprendido entre los kilómetros 1232 y 1238 del cauce superior del Paraná, desde la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay hasta la zona conocida como “Los Cables”, al norte de Isla Pelón.
Desde Recursos Naturales explicaron que la decisión responde a la detección de una concentración extraordinaria de ejemplares de surubí en una superficie reducida del río, fenómeno que atrajo una fuerte presión pesquera y encendió señales de alerta sobre la conservación de la especie.
La disposición, firmada por el director de Recursos Naturales, Agustín Portela, entró en vigencia el 29 de mayo y se mantendrá hasta que los informes técnicos determinen que la situación dejó de representar un riesgo para el recurso ictícola.
Las autoridades sostienen que la medida busca preservar una de las especies más emblemáticas del Paraná y evitar la depredación de un cardumen particularmente vulnerable debido a su alta concentración en la zona.
La normativa prevé sanciones económicas para quienes incumplan la veda, incluyendo multas equivalentes al valor de 500 litros de combustible súper, además de otras penalidades previstas por la legislación vigente.






