por Corrientes al Día
Especialistas advierten sobre la posible llegada de un nuevo fenómeno de El Niño, con características que podrían convertirlo en uno de los más intensos de las últimas décadas. Para el Nordeste argentino, esto podría traducirse en lluvias extremas, crecidas de ríos, inundaciones urbanas y olas de calor prolongadas.
La advertencia fue realizada por el doctor Juan José Neiff, magíster en Ecología Acuática Continental, investigador principal del CONICET y referente histórico de la Universidad Nacional del Nordeste, quien dialogó con Radio UNNE sobre el impacto que podría tener este evento climático en la región.
Qué es el Súper Niño y por qué preocupa
Según explicó Neiff, la temperatura del océano Pacífico ecuatorial ya se encuentra 2 grados por encima del promedio histórico, y podría alcanzar hasta +3 grados entre diciembre y enero, una señal contundente de que el fenómeno se está consolidando.
Ese aumento genera mayor evaporación y, en consecuencia, precipitaciones más abundantes sobre Sudamérica, especialmente en la Cuenca del Plata, donde impactan directamente los ríos Río Paraná y Río Paraguay.
“Creemos que va a ser un Niño muy importante, quizás semejante al de 1997-1998”, sostuvo el investigador, en referencia a uno de los eventos climáticos más severos registrados en la región.
El especialista recordó que aquel episodio provocó fuertes inundaciones en distintas zonas costeras y el anegamiento de gran parte del territorio correntino. Por eso, advirtió que ciudades del Nordeste ubicadas en zonas bajas podrían enfrentar un doble riesgo: crecida de ríos y acumulación de lluvias intensas.
También remarcó que el transporte, la energía, el agua potable, el turismo y la producción agropecuaria son sectores directamente condicionados por estos fenómenos meteorológicos.
Neiff valoró las obras hídricas realizadas en Corrientes, aunque señaló que fenómenos de magnitud extraordinaria pueden superar cualquier sistema defensivo. Por ello insistió en la importancia de la prevención ciudadana: mantener limpios desagües, no arrojar basura en la vía pública, contar con provisiones y medicación para adultos mayores y seguir los alertas oficiales.
Si bien los modelos internacionales coinciden en un evento fuerte entre este año y principios de 2027, el investigador pidió prudencia.
“Está bien alertar, pero no alarmar”, concluyó.






