Por Corrientes al Día
Un automóvil robado, volcado y completamente incendiado apareció en un basural de la zona sur de la ciudad de Corrientes. Los investigadores intentan determinar si el vehículo fue utilizado por los delincuentes que sustrajeron USD 100 mil de las oficinas de una inmobiliaria del barrio Camba Cuá.
Se trata de un Ford Fiesta Max encontrado a orillas del río, en un predio ubicado detrás de las instalaciones de la empresa Ersa, sobre calle Estocolmo del barrio 3 de Abril, en la zona de Santa María.
El incendio se produjo alrededor de las 20.30 del lunes. El automóvil estaba dado vuelta y presentaba indicios de haber sido quemado de manera intencional.
El vehículo había sido robado en Buenos Aires
A pesar del estado en el que quedó la unidad, los peritos pudieron verificar las numeraciones del chasis y del motor. La consulta permitió establecer que el Ford Fiesta tenía un pedido de secuestro vigente por robo en la provincia de Buenos Aires.
Una de las hipótesis bajo análisis sostiene que el vehículo pudo haber sido abandonado e incendiado por la banda que concretó el golpe millonario. La intención habría sido eliminar huellas, rastros genéticos u otras evidencias capaces de conducir hasta los autores.
Sin embargo, la vinculación con el asalto todavía no fue confirmada oficialmente. Las pericias sobre el automóvil y el relevamiento de las cámaras de seguridad serán determinantes para establecer si fue empleado durante la huida.

Un golpe de USD 100 mil en Camba Cuá
El robo ocurrió durante el domingo en el primer piso de un edificio situado sobre calle San Luis al 1200, en el barrio Camba Cuá. Allí funcionan las oficinas de una reconocida firma dedicada a la compra, venta y alquiler de inmuebles.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, al menos dos delincuentes ingresaron al lugar y escaparon con aproximadamente USD 100 mil, pertenecientes a una familia con una extensa trayectoria en el sector inmobiliario.
La precisión con la que actuaron alimenta la sospecha de que existieron tareas previas de inteligencia y una logística cuidadosamente organizada. Los autores aparentemente conocían el lugar y sabían dónde se encontraba el dinero.
El edificio no dispone de cámaras de videovigilancia propias ni de un servicio de administración centralizada, una situación que dificultó las primeras diligencias policiales.
Ante la falta de registros internos, los efectivos del área de Investigaciones comenzaron a relevar los domos urbanos y las cámaras privadas de viviendas y comercios cercanos.
El objetivo es reconstruir los movimientos de los sospechosos antes y después del robo, identificar el medio utilizado para escapar y comprobar si el Ford Fiesta hallado en el barrio 3 de Abril formó parte del plan.
También se aguardan los informes de Bomberos y de la Policía Científica, que deberán determinar cómo se inició el fuego y si todavía es posible recuperar algún elemento de interés dentro del vehículo calcinado.
La causa se mantiene bajo hermetismo para preservar las medidas en curso. Mientras tanto, los responsables del millonario robo permanecen prófugos y continúa la búsqueda para identificarlos y detenerlos.






