Por Corrientes al Día
El brutal ataque sufrido por una cabo de la Policía de Corrientes en Saladas abrió una segunda investigación y provocó el desplazamiento del jefe de la Comisaría Primera. La agente denunció que el comisario inspector Abel Amaro la habría manoseado y besado sin su consentimiento durante una fiesta institucional, poco antes de que su pareja la golpeara salvajemente.
La Jefatura de Policía confirmó oficialmente que el titular de la dependencia fue relevado de sus funciones y quedó sujeto a una investigación judicial y a un sumario administrativo iniciado por la Dirección General de Asuntos Internos.
El caso presenta así dos hechos de extrema gravedad que son investigados de manera paralela, la presunta conducta abusiva de un superior contra una subalterna y la posterior agresión física cometida por la pareja de la víctima. Ninguna circunstancia previa justifica ni atenúa la violencia ejercida contra la mujer.
La denuncia contra el jefe policial
Todo comenzó durante los festejos por el aniversario de la Policía de Corrientes. De acuerdo con la denuncia y el relato de familiares, el comisario habría abordado a la cabo, de 29 años, y la habría besado por la fuerza delante de su pareja.
“El comisario Amaro la besó de prepo. Fue enfrente de la pareja de ella y, en vez de defenderla, le dio un cachetazo y salieron de la fiesta. Ninguno de sus camaradas se animó a ayudarla”, afirmó la hermana de la víctima en declaraciones a Radio Dos.
La familiar sostuvo, además, que no se habría tratado de un episodio aislado. Según contó, la agente sufría situaciones de acoso dentro de su lugar de trabajo y anteriormente habría intentado ponerlas en conocimiento de otro superior.
“Mi hermana ahora hizo la denuncia. El comisario Amaro también la acosaba en el trabajo y se animó a contar que hubo abuso. Anteriormente se quejó con un superior e hicieron oídos sordos. No es el único caso, más compañeras sufrieron lo mismo”, aseguró.
Estas afirmaciones deberán ser comprobadas durante la investigación, que incluye la recepción de testimonios de las personas presentes en la celebración policial.
Una brutal golpiza frente a sus hijos
Luego de lo ocurrido en la fiesta, la pareja de la cabo, identificada como Lorenzo Antonio F., habría comenzado a agredirla. Según la denuncia familiar, el ataque se inició al retirarse del encuentro y continuó dentro de la vivienda que compartían.
La hermana de la víctima relató que, durante el trayecto, el hombre incluso habría intentado provocar un siniestro vial: “El agresor quiso estrellarse contra un poste”.
La violencia continuó en la casa, delante de los hijos de la pareja. Fue el niño de 10 años quien logró comunicarse con su abuela para pedir ayuda. Cuando la mujer llegó al domicilio, encontró a su hija tendida sobre una cama y con graves lesiones en el rostro.
La suboficial debió ser trasladada al Hospital Escuela General José Francisco de San Martín, en la capital correntina, donde permanece internada y recibe atención médica.
La Policía inició actuaciones de oficio
En un comunicado oficial, la Policía provincial informó que, tras conocerse la hospitalización de la agente, se activaron los mecanismos institucionales, administrativos y judiciales previstos para estos casos.
Las primeras actuaciones fueron iniciadas de oficio por la Comisaría de la Mujer y el Menor de Saladas, bajo la carátula de “Supuesta infracción a la Ley N.º 26.485 de Violencia de Género”. El expediente quedó judicializado y con intervención de la Fiscalía competente.
Durante la recepción de testimonios surgieron referencias a una “presunta conducta impropia” por parte del jefe de la Comisaría Primera hacia la suboficial. Frente a esos elementos, se dio intervención a la Dirección General de Asuntos Internos para establecer posibles responsabilidades.
La Jefatura de Policía resolvió apartar preventivamente al comisario inspector de la conducción de la dependencia mientras avanzan las actuaciones. El comunicado institucional precisa que fue relevado del cargo, sin informar hasta el momento una destitución definitiva.
“La Policía de la Provincia de Corrientes reafirma su compromiso con la transparencia, la legalidad y el estricto cumplimiento de los deberes inherentes a la función policial”, expresó la fuerza.
También señaló que cualquier conducta que vulnere la integridad y la dignidad de las personas será abordada “con celeridad y firmeza”, bajo las garantías del debido proceso.
La Justicia deberá ahora determinar las responsabilidades en ambos casos, mientras la investigación busca reconstruir lo sucedido durante la fiesta y las horas posteriores.






