Por Corrientes al Día
Colombia atraviesa una de sus peores catástrofes naturales de las últimas décadas. Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el oeste del país durante la mañana del lunes 10 de agosto y dejó, hasta el momento, cerca 224 muertos, cientos de heridos y decenas de edificios derrumbados.
El movimiento ocurrió a las 7.34, hora local, y tuvo epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó. El Servicio Geológico Colombiano estableció una profundidad de 103 kilómetros y lo calificó como el sismo de mayor magnitud registrado en el país durante el siglo XXI. El organismo contabilizó al menos 18 réplicas durante las primeras horas y advirtió que podrían continuar. Servicio Geológico Colombiano
El terremoto se sintió con fuerza en gran parte del territorio colombiano y también fue percibido en países vecinos, entre ellos Panamá, Ecuador y Venezuela. El número de víctimas permanece sujeto a cambios mientras los equipos de emergencia avanzan entre los escombros.

Cali, Pereira y Manizales, entre las ciudades más afectadas
La destrucción alcanzó a numerosas localidades del oeste colombiano. Pereira se encuentra entre las ciudades más castigadas, con edificios completamente colapsados, viviendas dañadas, vehículos aplastados y afectaciones en la infraestructura del Aeropuerto Internacional Matecaña.
En Cali, los rescatistas concentran sus esfuerzos en diferentes puntos donde se presume que todavía hay personas atrapadas. El Hospital Universitario también sufrió daños, particularmente en el sector pediátrico.
La emergencia estuvo acompañada por saqueos en algunos sectores de Cali. Ante los episodios de violencia y el riesgo de nuevos incidentes, las autoridades dispusieron un toque de queda.
En Manizales, el terremoto provocó daños estructurales y afectó uno de sus principales símbolos arquitectónicos: una de las torres de la Catedral Basílica sufrió un desplome parcial y quedaron grietas visibles en otros sectores del templo.

Contrarreloj para encontrar sobrevivientes
Bomberos, miembros de la Cruz Roja, fuerzas de seguridad y voluntarios trabajan entre bloques de cemento, mampostería y vigas retorcidas. Los operativos están concentrados en los puntos con mayores posibilidades de encontrar sobrevivientes.
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada fue el rescate con vida de una mujer y su bebé de seis meses, quienes permanecían atrapados debajo de los restos de una construcción.
Las autoridades contabilizan más de 60 edificios completamente derrumbados y cientos de estructuras con distintos niveles de deterioro. Ingenieros y especialistas deberán determinar cuáles podrán ser reparadas y cuáles tendrán que ser demolidas ante el riesgo de nuevos colapsos.
La situación en el departamento del Chocó, donde se localizó el epicentro, genera especial preocupación. Se trata de una región selvática, con pocas vías terrestres y serias dificultades de comunicación, lo que demora la evaluación completa de los daños y el traslado de asistencia.
Los equipos de emergencia intentan llegar a las poblaciones más aisladas mientras se restablecen las redes de telefonía e internet. También se registraron inconvenientes en los servicios públicos de otras regiones, entre ellos daños en el sistema de acueducto de Armenia.

Emergencia nacional y asistencia internacional
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, quien había asumido pocos días antes del terremoto, declaró el estado de desastre nacional y coordinó la respuesta mediante un Puesto de Mando Unificado.
Las operaciones en varios aeropuertos del oeste del país fueron suspendidas preventivamente debido a los daños y a la necesidad de realizar inspecciones. Algunas terminales quedaron reservadas para vuelos humanitarios y el traslado de equipos de rescate.
Estados Unidos comprometió 15,5 millones de dólares para las primeras acciones de asistencia, mientras que distintos países de América Latina y Europa ofrecieron recursos, personal especializado y ayuda humanitaria. Associated Press
Las tareas continuaron durante toda la noche. Con personas todavía desaparecidas y zonas del Chocó sin comunicación, las autoridades advirtieron que el balance de víctimas podría aumentar en las próximas horas.






