por Corrientes al Día
La cultura argentina amaneció este lunes con la traite noticia de que murió Luis Brandoni, uno de los actores más emblemáticos de la escena nacional. Tenía 86 años y permanecía internado en el Sanatorio Güemes de Buenos Aires tras sufrir un accidente doméstico que derivó en complicaciones de salud.
Con su partida, Argentina despide a una figura irrepetible del cine, el teatro y la televisión, dueño de una trayectoria de más de seis décadas marcada por el talento, el compromiso artístico y una personalidad inconfundible.
Una carrera brillante y popular
Nacido el 18 de abril de 1940 en Dock Sud, Brandoni se convirtió en uno de los grandes nombres del espectáculo argentino. Su presencia fue protagonista en clásicos inolvidables como La tregua, La Patagonia rebelde, Esperando la carroza, Mi cuñado, El hombre de tu vida, Nada y La odisea de los giles, entre muchas otras producciones.
En teatro también dejó huella profunda. Hasta hace pocas semanas seguía sobre los escenarios con la obra ¿Quién es quién?, demostrando una vigencia artística admirable. El accidente que sufrió el pasado 11 de abril obligó a suspender las funciones y marcó el inicio de un cuadro médico que finalmente terminó con su fallecimiento.
Mucho más que un actor
“Beto”, como lo llamaban afectuosamente colegas y amigos, también tuvo una fuerte participación pública y política. Fue diputado nacional por la Unión Cívica Radical entre 1997 y 2001, además de una voz activa en defensa de la cultura y de los trabajadores actores.
Su figura trascendió la pantalla, fue un referente de varias generaciones, respetado tanto por su trabajo como por su frontalidad para expresar ideas.
El adiós de la comunidad artística
Tras conocerse la noticia, artistas, productores y entidades culturales expresaron su dolor. Desde Multiteatro lo despidieron con una frase que resume el sentimiento general: “Se va el último primer actor de una generación inolvidable”.
La muerte de Luis Brandoni deja un vacío inmenso en el espectáculo argentino. Quedan sus películas, sus personajes memorables, sus escenas imborrables y una manera única de interpretar la identidad nacional.
Hoy se apaga una voz enorme del arte argentino, pero su legado seguirá vivo en cada escenario, en cada pantalla y en la memoria de millones de espectadores.






