Por Corrientes al Día
La mujer que había denunciado la supuesta desaparición de su hijo recién nacido en el Hospital Materno Neonatal “Eloísa Torrent de Vidal” se retractó ante la Justicia y reconoció que nunca estuvo embarazada. La revelación dejó completamente descartado el robo del bebé y derivará en el archivo de la investigación.
El fiscal Gustavo Robineau, titular de la Unidad Fiscal de Investigación Concreta (UFIC) N.º 6, confirmó que la denunciante admitió que el episodio expuesto públicamente nunca ocurrió.
Ante esta situación, la Fiscalía dispuso que la mujer sea sometida a pericias psicológicas y psiquiátricas. También se evaluará la asistencia que pueda necesitar su grupo familiar. Según se informó, ella aceptó realizarse los estudios y continuar el tratamiento que indiquen los profesionales.
El caso tomó estado público cuando la mujer, identificada como Jennifer López, aseguró que había dado a luz en marzo a un bebé prematuro en el Hospital Materno Neonatal de Corrientes.
En diferentes entrevistas periodísticas afirmó que el recién nacido había permanecido internado y que posteriormente le comunicaron su fallecimiento. También sostuvo que nunca le entregaron el cuerpo y deslizó sospechas sobre una posible desaparición.
La gravedad de las acusaciones motivó la intervención de la Justicia y del Ministerio de Salud Pública. Sin embargo, las primeras verificaciones comenzaron a revelar importantes contradicciones.
No existían registros de un embarazo, una internación, un parto ni del ingreso de un bebé al servicio de Neonatología. Tampoco se encontraron constancias del supuesto nacimiento en el Registro Provincial de las Personas.
Las pericias médicas realizadas a la denunciante descartaron, además, signos compatibles con una cesárea o un parto natural.
Cómo logró engañar a su pareja y a la familia
La investigación también buscó determinar cómo la mujer pudo sostener durante meses la historia de un embarazo que nunca existió. De acuerdo con lo explicado por el fiscal en declaraciones a Radio Sudamericana, su pareja y los familiares estaban convencidos de que esperaba un hijo.
El hombre la acompañaba a los supuestos controles médicos, pero permanecía fuera de los establecimientos sanitarios. Una situación similar habría ocurrido en el Hospital Llano, donde la mujer decía haberse realizado varias ecografías. “Nadie vio concretamente al bebé ni presenció el parto”, señaló Robineau al reconstruir el relato. El fiscal remarcó que, durante los momentos centrales de la historia, la denunciante siempre se encontraba sola.
El funcionario judicial también aclaró que no existen motivos para dudar de la buena fe de la pareja y de los familiares, quienes la acompañaron convencidos de que el embarazo era real.
Según describió, la mujer se mostraba coherente y firme al defender su versión, incluso cuando la Fiscalía ya contaba con pruebas que contradecían sus afirmaciones. Esa seguridad habría permitido que el engaño se mantuviera durante meses.
El robo del bebé quedó descartado
La ausencia de documentación médica, actas de nacimiento, DNI, registros hospitalarios y testimonios directos fue debilitando la denuncia. A estas irregularidades se sumaron cambios en las fechas y contradicciones en las distintas entrevistas brindadas por la mujer.
Finalmente, la denunciante reconoció que nunca estuvo embarazada y que el supuesto nacimiento y posterior robo del bebé no habían ocurrido. “En cuanto a la desaparición del bebé, quedó totalmente descartada”, afirmó el fiscal. Además, consideró que detrás de la historia no existiría otro trasfondo más allá de la situación personal y del estado de salud mental de la mujer.
La Fiscalía adelantó que no buscará imponerle consecuencias penales por sus afirmaciones. La prioridad será garantizar la asistencia profesional necesaria para ella y su entorno. Con la retractación, el Legajo de Investigación Fiscal será archivado.






