Cuántas cosas pasaron un 22 de octubre (*)

Publicado en marzo 18, 2026.

El 22 de octubre la Iglesia Católica recuerda a Santa Luisa de Marillar, cofundadora con San Vicente de Paul de la Congregación de las Hijas de la Caridad, cuyo objetivo fundacional era remediar la espantosa miseria que existía a principios del siglo XVII.

Muchos años después, también otro 22 de octubre, pero de 1977 un grupo de madres comenzó la búsqueda de sus nietos nacidos en cautiverio, dando nacimiento a la organización Abuelas de Plaza de Mayo.

En 2004, mediante la ley 26.001 en 2004 se instituyo el 22 de octubre como el Día Nacional del Derecho a la Identidad.

Otro 22 de octubre, pero de 2023 el Senador Luis Juez, ex referente de Juntos por el Cambio acuño una de las frases más memorables de la historia política contemporánea dijo: Votar entre Massa y Milei es elegir entre Frankenstein y Drácula.

Su pensamiento, cierto o equivocado no podía ser más honesto.

Con el objetivo de remediar la espantosa situación política, inflación super galopante, corrupción por doquier, pasaje de ida a Venezuela, queriendo en encontrar no ya a nuestros nietos pero si a su futuro y por la recuperación del derecho a nuestra identidad muchos decidimos no quedarnos en casa, ir a votar como sugería el Senador Juez, hoy miembro conspicuo de La Libertad Avanza.

Sin saber bien a quien se refería cuando nombraba Frankenstein o Drácula, obviamente en el balotaje había dos opciones una era votar a cualquier de los dos o directamente no ir a votar, votar en blanco o poner una foto de Messi o del Pato Donald.

ELECCIONES DE 2023

Fui uno de los 26 millones que aceptamos el convite a sufragar y el resultado no sorprendió en absoluto.

Los ex votantes de Juntos por el Cambio, se inclinaron por Milei, muchos tapándose la nariz como para tomar aceite de ricino como dijo el entonces diputado nacional Ing. Alvaro Alsogaray a principios de 1984.

La ilusión por el histrionismo y el proyecto de limpieza de tanta roña que había le ganó al continuismo, a la corrupción, al amagar con la izquierda y pegar con la derecha, la gente, el pueblo, la ciudadanía no quería otro presidente testimonial que terminara siendo manejado como había sido sucedido con el que dejaba el cargo.

Como tantas otras veces hay que recordar que Milei ha sido la parte del plan perfecto que ha salido mal, tal como lo cantaba en Plaza de Mayo la murga uruguaya Agarrate Catalina.

Con tantas cosas que han pasado antes de seguir hagamos un mini ejercicio de memoria, Javier Milei era un economista disruptivo, histriónico y estrafalario que generaba rating como panelista en todos los programas de debate o políticos y de actualidad que participaba, nunca pasaba desapercibido.

Ahí lo descubrieron como quien podía sacarle votos por derecha al candidato opositor Rodríguez Larreta o Bullrich) se lo infló, se lo promovió, se lo convirtió en fenómeno, hasta no habría que sorprenderse si un día nos enteramos que la gente de los primeros actos eran grupines que iban a hacer número.

Pero el tema escaló, el discurso se volvió tan atractivo para algunas almas bellas e inocentes como divertido y falaz para quienes poseían espíritu crítico, un mínimo de cultura política y un conocimiento elemental de la realidad argentina.

EL GRAN DESCUBRIMIENTO MEDIÁTICO: LA CASTA

La casta fue un excelente enemigo a derrotar y a falta de mayores precisiones se supuso que la casta eran los políticos del Congreso, que terminar con la casta era despedir a los asesores porque había legisladores que tenían (y tienen) 10, 20 y hasta 30 asesores, sin saber que para los mismos hay una suma fija, que da lo mismo que tengan 1 o 100, el costo es igual.

Craso error, hay casta en la política, en los Sindicatos, en las obras sociales, en los ministerios, en las gobernaciones, en las intendencias, en los concejos deliberantes, en las empresas el Estado, en los clubes y hasta en las cooperadoras escolares. La casta, en definitiva, puede encontrarse en muchos lugares.

Entonces cuando empezaron a limpiar estructuras a los involucrados no les gusto, cuando se congelaron los sueldos de los empleados públicos pusieron el grito en el cielo y cuando condenaron a la inanición a los jubilados y pensionados ya no le gusto a nadie.

En esos momentos la pregunta generalizada era ¿El ajuste no lo iba la pagar la política, la casta? Y la respuesta era que lo estaba pagando la política, pero para buena parte de la sociedad la sensación era otra.

Que despidieran a todos los ñoquis de la administración pública estaba bárbaro, que sacaran los tramites y quienes los recepcionaban daba genial, que se terminara con la obra pública que era la cuna de la corrupción estaba estupendo, que esos perros fueran a otro lado por ese hueso y si los empresarios no bajaban los precios que abrieran la importación y si esos abusadores se fundían, se lo tenían merecido, nos habían estado estafando y robando durante mucho tiempo.

Con este caramelo y la sumisión a Estados Unidos, tal como nos enseñó la escuela menemista la cosa iba marchando, los precios se estabilizaron, altos porque ya habían quedado por las nubes, pero al menos no subían o lo hacían muy poco y parafraseando al gran filósofo contemporáneo argentino Roberto Galan: Pueblo que lastra, sus reclamos espanta.

Esto con el agregado que la actual oposición fue partida en Bs.As. Santilli ganó en la provincia y los gobernadores que tienen un olfato impresionante le dieron al gobierno una mayoría provisoria suficiente como para aprobar algunas reformas, obviamente cuestionadas por la oposición, como era de esperar y con la promesa de derogar todo cuando sean gobierno otra vez.

Nuestro amado pueblo, nuestra gente, LOS NOSOTROS, los viejos meados que huimos espantados de uno de los dos monstruos que nos pintaba el histriónico, mordaz, simpático, inteligente, sensible y muy honesto Luis Juez, estuvo dispuesto a elegir a uno en desmedro del otro sin convicción, sin comprensión, sólo por el rechazo absolutamente justificado, por su pasado, sus convicciones, sus promesas y su entorno titiritero que lo delataban al otro super héroe.

Quizás pocos se pusieron a pensar que la casta no eran simplemente los legisladores reincidentes, sino que la casta se había enquistado en todos los niveles del Estado (capas geológicas, les dicen) en todas las organizaciones y que la motosierra era en realidad una bordeadora, que quizás se la estaba confundiendo con una desmalezadora John Deere MX, algo que es entendible: no todos tenemos que tener conocimientos de máquinas y herramientas.

AHORA, LA QUEJA.

Por las quejas que se reciben, la ilusión que disminuye y la aceptación de un presente distinto del imaginado, pocos habrán tenido en cuenta que, si mandaban 60/70.000 empleados públicos a la casa, los sueldos casi se congelaban y las jubilaciones perdían poder adquisitivo, que, si se abría la importación y llegaban productos más baratos, independientemente de la calidad, la industria local sufriría el cimbronazo

Muchos no vincularon que todo eso afectaría el consumo y los comercios también lo sentirían, con lo cual muchos locales cerrarían y más gente quedaría en la calle. Parece que muchos no lo imaginaron, o no lo vieron venir y hoy son anti Milei de la más baja calaña.

El gobierno quizás se haya olvidado que atrás de los números estaba la gente, y si la idea era una política de shock debería haberse preparado una malla de contención para los que se fueran cayendo del sistema.

Por los datos que se informan pareciera que no todas las provincias ajustaron en forma similar, con lo cual cada vez requieren más fondos para sobrevivir y esos fondos parece que cada vez existen menos. Fácil de entender, si no se compra no se vende, si no se vende no se pagan impuestos.

Muchos de LOS NOSOTROS, y cada día más, están muy enojados con la situación actual, que aparte de consolidar el pensamiento que se trata de una nueva oportunidad perdida hay una profunda negación de la realidad, de donde veníamos, de a donde íbamos, de los intermediarios de los pobres, de los comedores que sólo figuraban en los registros de algunos organismos.

Algunos se olvidan de las marchas y acampes obligados, de los silencios vergonzosos del Sindicalismo, de los subsidios a las patronales que terminábamos pagando todos con inflación, de las amistades peligrosas, de la desaparición de Argentina en el mundo y la lista sigue.

Pero el Senador Juez tenía razón, había que votar y elegir entre dos males según su opinión y Milei juntó los votos que le sumó Juntos por el Cambio, a Macri le pagó con un par de milanesas y después le fue comiendo con no demasiado trabajo a legisladores e intendentes, con ese suave aroma que emana del Poder.

Que este gobierno se pegue cada día tiros en los pies, es un accidente, un poquito de torpeza, derecho de piso pero mucho más preocupante es que cuando salta algún tema que bajo el quinto subsuelo está más lindo y que a LOS NOSOTROS nos subleva, en vez de tratar de contener los efectos que producen en la Sociedad se ocupan por dar a publicidad la búsqueda desesperada de quien encendió la luz del sótano, por ahí no pasa el problema, el problema es el hecho en si mismo y quien lo protagonizó, no quien lo descubrió.

Otra vez la liebre apuntando al cazador.

En las elecciones del 2023 se votó con ilusión, con bronca, con hartazgo, con la esperanza que de la noche a la mañana Argentina sólo sería sólo habitada por los buenos, los decentes, los honrados, los educados, los empáticos, los trabajadores que trabajarían, los monotributistas forzosos que serían registrados, que volvería la Confianza trayendo en sus mochilas los dólares del colchón.

También esperábamos que nadie más saldría antes de la cárcel por haber hecho un curso de cerámica y otro de Word, que nacería una oposición responsable, que resurgirían los partidos políticos tradicionales y en vez de eso casi marchamos hacia a una monarquía con la suma del poder político casi en una única e impensada mano.

La realidad, como suele ocurrir, fue más compleja.La velocidad de los resultados por los cambios profundos es inversamente proporcional a velocidad de disminución de la paciencia de la gente y es necesario que se explique para parar la ansiedad castigando en el seno del Poder a quienes con sus actitudes generan dicha ansiedad ciudadana.  

Si algunas cosas no se modifican, dentro de un año y medio la frase del Senador Luis Juez volverá a marcar nuestro destino y eso para un país como la Argentina, sería verdaderamente terrible.

(*) Por Edmundo Fuster

Relacionado:  

Corrientes al Día

El espejo que molesta (*)

Publicado en abril 7, 2026.

Evito ser autorreferencial. No me gusta involucrarme personalmente en mis artículos porque prefiero escuchar y traducir el sentir de la gente, esa fuente inagotable de inspiración. Sin embargo, esta introducción (...)

Segundo puente Chaco–Corrientes: entre la urgencia vial y la decisión estratégica del desarrollo regional (*)

Publicado en marzo 27, 2026.

Infraestructura vial o sistema multimodal dual para consolidar el MERCOSUR y el ZICOSUR El Segundo Puente Chaco–Corrientes no debe analizarse únicamente como una obra destinada a aliviar la congestión del (...)

Apenas ciudadanos (*)

Publicado en marzo 27, 2026.

Una semana con pocos días hábiles bastó para desnudar la brecha que separa a la clase dirigente —política, sindical y empresarial— de las necesidades reales de la sociedad. Entre efemérides (...)

ACOMPAÑANOS

Corrientes al Día es periodismo local serio y responsable, y queremos que siga siendo gratuito. Invitándonos un Cafecito nos ayudás un montón, porque entendemos que todo suma y que, juntos, las crisis son más fáciles de superar.

Invitanos un café en cafecito.app
AUDEC
Gob provincia
pbs
Aguas de Corrientes
publi
publi
publi
publi
publi
publis
MÁS VISTAS
Copyright © 2024 Corrientes al día. Un sitio que funciona dentro de la plataforma Tres Barbas.