por Corrientes al Día
El Concejo Deliberante de Mburucuyá atraviesa una fuerte parálisis institucional que mantiene al cuerpo legislativo casi 100 días sin sesionar, una situación que ya comienza a afectar el funcionamiento administrativo del municipio.
La advertencia fue realizada por el viceintendente Sebastián Guastavino, quien explicó que el conflicto se originó al inicio de la actual gestión, luego de que el concejal electo Pablo Guastavino, exintendente de la localidad, no asumiera su banca el pasado 10 de diciembre junto al resto de los ediles.
Según detalló, el dirigente presentó la documentación correspondiente pero nunca prestó juramento, y tras varias convocatorias fallidas finalmente presentó su renuncia al cargo. Sin embargo, esa dimisión debe ser tratada formalmente en una sesión del Concejo para habilitar el corrimiento de la lista y permitir que asuma el concejal que sigue en el orden, Escalante.
El problema es que el cuerpo no logra reunirse por falta de quórum. “Ya van casi cien días sin que el Concejo pueda funcionar con normalidad. Estamos tres concejales de un lado y tres del otro, pero la oposición no da quórum”, explicó el viceintendente.
Disputa política que frena al cuerpo legislativo
De acuerdo a lo planteado por Guastavino, el bloqueo responde a una disputa política dentro del Concejo. La oposición sostiene que primero debe realizarse una sesión especial para tomar juramento al nuevo concejal, mientras que el oficialismo afirma que ese procedimiento es imposible sin tratar previamente la renuncia del edil saliente.
“La renuncia debe tratarse primero en una sesión ordinaria. Para eso necesitamos quórum, pero justamente no nos lo están dando”, señaló.
La falta de actividad legislativa ya tiene consecuencias en la gestión municipal. El Ejecutivo envió varios proyectos que no pueden ser tratados, entre ellos iniciativas para declarar emergencia climática, administrativa y económica tras los severos fenómenos meteorológicos que afectaron a la localidad.
“Cinco días después de asumir tuvimos la inundación más grande de la historia del pueblo y a los quince días un tornado importante. Necesitamos declarar las emergencias para poder ordenar la situación administrativa y financiera”, explicó el funcionario.
Frente a este escenario, el viceintendente advirtió que la normativa municipal contempla sanciones para los concejales que falten reiteradamente a las sesiones, lo que incluso podría derivar en la vacancia de la banca.
La ley orgánica establece que un edil no puede ausentarse a más de dos sesiones en un mes sin justificación. No obstante, desde el Ejecutivo municipal aseguran que buscan evitar una escalada institucional.
“Tenemos herramientas legales, incluso se puede obligar a los concejales a asistir, pero no queremos llegar a ese punto. La idea es resolverlo mediante el diálogo”, afirmó Guastavino.


























