Las precipitaciones de la mañana obligaron a modificar en parte el cronograma previsto y suspendieron las actividades programadas en las plazas. Sin embargo, el tradicional ritual del 1° de agosto pudo realizarse en los espacios culturales municipales, donde vecinos y turistas compartieron el brebaje, el sahumado y las expresiones artísticas que distinguen a una de las celebraciones más representativas de la identidad correntina.
La intensa lluvia registrada durante la mañana de este sábado obligó a reorganizar parte de las actividades previstas por la Municipalidad de Corrientes para celebrar el tradicional ritual de la caña con ruda. Si bien las condiciones climáticas impidieron instalar los puestos programados en las plazas Vera y Cabral, la propuesta pudo desarrollarse con normalidad en los espacios culturales municipales, donde un importante número de vecinos y turistas mantuvo viva una de las costumbres más arraigadas del nordeste argentino.
Las actividades se concentraron principalmente en Casa Molinas, el Centro Cultural Adolfo Mors, la Casa del Bicentenario (en el barrio San Gerónimo) y la Escuela de Arte (en avenida Sarmiento al 2100) y la Biblioteca El Palomar (en el parque Mitre), donde se distribuyó el tradicional brebaje y se llevaron adelante los rituales de sahumado, acompañados por presentaciones del Ballet Municipal Siete Corrientes y distintas expresiones de la cultura local.

Aunque el contexto climático limitó la concurrencia masiva prevista originalmente para los espacios abiertos, la jornada contó con una buena participación de público y una destacada presencia de visitantes que eligieron acercarse para conocer y compartir por primera vez esta tradición profundamente vinculada con la identidad correntina.
La secretaria de Cultura y Educación de la Municipalidad, Keren Anderson, destacó que, pese a las condiciones meteorológicas, fue posible sostener la propuesta prevista para esta fecha tan significativa.
“Pudimos llevar adelante en nuestros espacios culturales el tradicional ritual de la caña con ruda, acompañado por el sahumado, tanto para las bebidas como para todas las personas que se acercaron a compartir y mantener viva esta tradición tan nuestra, tan correntina y tan representativa de nuestras raíces”, expresó.7

La funcionaria remarcó además el interés que despertó la actividad entre quienes visitan la ciudad.
“Recibimos a varios turistas que estaban en Corrientes y que por primera vez pudieron participar de los tres tragos de caña con ruda, disfrutar de nuestro chamamé, de la danza y conocer los espacios culturales municipales, que están abiertos a toda la comunidad”, sostuvo.
UNA TRADICIÓN QUE ATRAVIESA GENERACIONES
Cada 1° de agosto, miles de personas en Corrientes y gran parte del nordeste argentino renuevan la tradición de beber caña con ruda en ayunas para “espantar los males del invierno”, atraer la buena fortuna y pedir salud para el nuevo ciclo.

La práctica, de profundas raíces guaraníes, está estrechamente vinculada con la celebración del Día de la Pachamama y constituye una de las manifestaciones culturales más representativas de la región. Históricamente, el brebaje surgió como una forma de enfrentar las enfermedades propias de esta época del año, atribuyéndose a la ruda propiedades medicinales y protectoras.
Con esta nueva edición, la Municipalidad volvió a poner en valor una costumbre que forma parte del patrimonio cultural correntino. Aun cuando la lluvia obligó a modificar el esquema previsto para las actividades al aire libre, el ritual pudo cumplirse y volvió a reunir a vecinos y visitantes en torno a una tradición que continúa transmitiéndose de generación en generación.






