por Corrientes al Día
Durante la cuarta audiencia del juicio oral por el crimen de Alfredo Molina, hijo del ex jefe de la Policía de Corrientes, el Tribunal Oral Federal N°2 presenció la exposición de 11.000 archivos de WhatsApp que dejaron al descubierto una relación triangular cargada de celos, manipulación, violencia y reproches entre David Medina, Alfredo Molina y Bárbara Romero. Los mensajes datan de marzo de 2024, apenas un mes antes del homicidio ocurrido el 13 de abril en San Cosme.
Los peritos informáticos lograron desbloquear los teléfonos de Medina y Romero, pero no el de la víctima. El abogado defensor Guillermo Rojas Buselatto ya había anticipado la dificultad de acceder al dispositivo de Molina.
Celos, reproches y una relación marcada por la violencia
Los intercambios entre Medina y Romero mostraron un vínculo que, pese a estar formalmente terminado, seguía activo y profundamente conflictivo. Los mensajes del 20 de marzo revelaron una dinámica de reclamos constantes: “Me dejaste hablando solo”, “estás con él y no me extrañás”, “yo soy tu segunda opción”, escribió Medina, evidenciando celos y exigencias. Romero buscaba calmarlo mientras intentaba sostener, en paralelo, una relación con Molina.
La Fiscalía recordó que la pareja había mantenido tres años de relación atravesada por episodios de violencia física y psicológica denunciados por Romero. Aun así, siguieron comunicándose en un ida y vuelta constante que incrementaba la tensión.

En los mensajes leídos por la fiscal Lucrecia Troia, Romero le decía a Medina: “Dejo todo y pensamos en nosotros. Te voy a dar esa seguridad que querés”. Sin embargo, la situación volvía a desnudar la inestabilidad emocional: “Cuando estás con él te olvidás de mí”, insistía Medina, a lo que Romero respondía: “Mi amor, yo a vos te amo”.
El 26 y 27 de marzo, el diálogo tomó un tono más íntimo. Se reveló que Medina fue a la casa de Romero a tender ropa en su ausencia y notó prendas de Molina. “Había ropa de él… un bóxer y una remera”, escribió Medina. La Fiscalía también mostró capturas que Romero le enviaba a Medina con conversaciones suyas con Molina, reforzando la hipótesis del “doble diálogo”.
Contacto entre Medina y Molina
La audiencia también dejó al descubierto una conversación sorpresiva entre los dos hombres involucrados. En el celular de Medina apareció un chat del 10 de abril, tres días antes del asesinato.
Molina inició el diálogo: “Hola, ¿cómo va?”. Tras un intercambio breve, Molina le pidió a Medina que hablara con Bárbara Romero para que visitara a su padre internado en el Hospital de Campaña. Pero el mensaje más fuerte llegó después: “No quiero que me joda más. No sé qué pretende de nosotros. Me hartó. Me cortó toda la mano la última vez. Se quería cortar ella sola”.
El 13 de abril, día del asesinato de Molina, también quedó registrado un intercambio. Romero avisó a Medina que iba al cumpleaños de una amiga en Corrientes, pero la conversación se interrumpió cuando ella regresó a su domicilio en San Cosme, donde estaba Molina. Ese encuentro terminó con el desenlace fatal.
Aplazan alegatos y fecha de sentencia
Debido a la gran cantidad de pruebas y testimonios incorporados en esta etapa, el Tribunal decidió postergar los alegatos para el 3 de diciembre, corriendo también la fecha estimada para la sentencia.
Con información de radio Sudamericana y TOF 2





























