Por Corrientes al Día
María Victoria Caillava declaró este miércoles 7 de octubre en el juicio por la sustracción y el ocultamiento de Loan Danilo Peña, negó haber trasladado al niño y pidió reconstruir sus movimientos a través de su teléfono celular. La exfuncionaria municipal de la localidad correntina de 9 de Julio sostuvo que, después del almuerzo en la casa de la abuela Catalina, regresó directamente a su domicilio junto con su esposo, Carlos Guido Pérez.
“Pido que rastreen mi celular para que vean que no paramos en ningún lugar, no nos desviamos”, expresó ante el tribunal. Su planteo apunta a respaldar la versión de que no realizaron paradas durante el regreso desde el paraje El Algarrobal, el 13 de junio de 2024.
Durante su exposición, también rechazó haberle hecho daño al niño, que tenía cinco años cuando desapareció. “Jamás en mi vida haría daño a un niño, nunca”, afirmó.
Caillava relató que el 12 de junio recibió un audio de Laudelina Peña con una invitación de Catalina para almorzar al día siguiente. Según declaró, llegó con Pérez alrededor de las 12.10 o 12.15 y allí vio a Loan junto a su padre, José Peña.
Describió la reunión como un almuerzo tranquilo y ubicó el final de la comida cerca de las 13.40. Después, aseguró, permaneció de sobremesa con Catalina, Pérez y el padre del niño, mientras otras personas se levantaban a lavar los platos.
La imputada dijo que vio pasar a Antonio Benítez con un grupo de chicos hacia el fondo del terreno, aunque no pudo precisar quiénes lo integraban. También sostuvo que no advirtió cuándo se alejaron y que desconocía que habían ido hasta un naranjal ubicado a unos 600 metros de la vivienda.
Según su relato, pensaba que los niños estaban cerca del ingreso a la casa, donde habían quedado estacionados los vehículos.
La acusada contó que, cerca de las 14.15, Pérez le propuso regresar a su domicilio para ver un partido de River. Antes de salir, se acercó a recoger mandarinas junto con Catalina y Laudelina, en unas plantas próximas al lugar del almuerzo.

En ese momento, según declaró, Laudelina recibió una llamada de Benítez, quien preguntó si Loan había vuelto. Caillava sostuvo que, después de esa comunicación, Laudelina le dijo que iría a buscarlo porque seguramente estaba regresando por el callejón.
La exfuncionaria afirmó que luego se despidió de Catalina, Laudelina y José Peña, y que partió con su esposo en la camioneta. Aclaró que Pérez conducía el vehículo.
“Fuimos directo a nuestra casa”
Sobre el trayecto de regreso, Caillava aseguró que circularon despacio debido al mal estado del camino y que no se detuvieron antes de llegar a la ruta nacional 123. Añadió que continuaron hacia el pueblo y tomaron la calle Vicente Pampín hasta su domicilio.
“Nunca paramos, señor juez. Nunca”, insistió. En ese tramo de la declaración negó que hubieran recogido a Loan o que se desviaran del recorrido.
Para sostener esa versión, pidió que se analizara la información de su teléfono y afirmó que mantenía activada la ubicación del dispositivo. Su solicitud fue formulada durante la audiencia; no implica que el recorrido haya quedado corroborado.

El llamado de Catalina y la revisión de la camioneta
Caillava relató que, una vez en su casa, estacionaron la camioneta en el galpón. Pérez fue a la habitación y ella se quedó acomodando cosas.
Según declaró, cerca de las 15 recibió una llamada de Catalina, quien le informó que Loan no aparecía y le preguntó si lo habían visto por el camino. Aseguró que respondió que no.
También contó que la abuela le consultó si el niño podía haberse escondido en la camioneta. Aunque dijo que lo consideraba imposible porque Pérez acostumbraba a dejarla cerrada con llave, sostuvo que ambos salieron a revisarla.
“Miramos la camioneta, abrimos, miramos en el asiento de atrás, miramos en la caja de la camioneta. Yo miré por los costados”, describió. Después de esa revisión, afirmó que pidió que continuaran buscando y le avisaran, y que planteó llamar a la Policía si Loan no aparecía.
Durante su exposición, Caillava también habló de su historia personal y de la ayuda que, según manifestó, brindaba a familias de 9 de Julio, especialmente para trasladar a niños que necesitaban atención médica.
“Me duele que me acusen del secuestro de un niño”, expresó, y sostuvo que muchas madres le confiaban a sus hijos.
La declaración incorporó su versión sobre las horas previas y posteriores a la desaparición. Sus afirmaciones deberán ser contrastadas por el tribunal con los testimonios, los peritajes y las demás pruebas del juicio.






