Por Corrientes al Día
María Noguera y José Peña, padres de Loan Danilo Peña, asistieron este miércoles a una nueva audiencia del juicio por la sustracción y el ocultamiento del niño correntino. Es la primera vez que presencian el debate, más allá de la jornada en la que debieron prestar declaración.
La audiencia comenzó a las 9.30 en el Escuadrón N.º 48 de Gendarmería Nacional, donde el Tribunal Oral Federal continúa recibiendo testimonios para reconstruir lo ocurrido desde la desaparición del pequeño, registrada el 13 de junio de 2024 en la localidad de 9 de Julio.
Antes de ingresar, José Peña habló brevemente con la prensa. Al ser consultado sobre su hermana Laudelina Peña, una de las principales imputadas, expresó: “Me sorprende su silencio, pero hay que aguantar”.
También se refirió a los testimonios brindados por efectivos policiales durante la audiencia del martes. Aseguró que todo le resulta “muy raro” y lanzó una contundente frase: “No me asusta más nada”.
Pese al tiempo transcurrido, el padre sostuvo que la familia mantiene la expectativa de conocer el paradero del niño. “Ojalá que se lo encuentre, tenemos la esperanza de encontrarlo”, manifestó.

Que dejó la jornada del martes
La jornada del martes comenzó con una discusión procesal. Rodolfo Baqué, defensor de Elizabet Cutaia, planteó la existencia de una causa paralela que se tramitaría en Goya y en la que habrían sido citadas testigos que ya declararon en el juicio federal.
El abogado argumentó que la simultaneidad de ambas investigaciones podría provocar contradicciones y afectar el derecho de defensa. Por ese motivo, solicitó acceder al expediente.
El fiscal Carlos Schaefer rechazó el planteo y advirtió que una situación de esas características sería “intolerable” para el sistema jurídico. Después de un cuarto intermedio, el Tribunal desestimó el pedido. Baqué anticipó que recurrirá la decisión ante la Cámara Federal de Casación Penal.

El relato de los niños que estuvieron en el naranjal
Uno de los testimonios centrales fue el de Víctor Gustavo Fernández, cuñado de la imputada Mónica Millapi y padre de dos de los niños que estuvieron en el naranjal el día de la desaparición.
Fernández contó que uno de sus hijos le relató que los chicos se encontraban jugando y construyendo una pequeña casa en el tacuaral. En determinado momento, Loan habría dicho: “Me voy con mi papá”, antes de alejarse del grupo.
El testigo recordó que Millapi llegó cerca de las 16.30 a la panadería para dejarle a su hijo y comunicarle que un niño se había perdido. También le pidió una linterna y regresó rápidamente al lugar de la búsqueda.
Fernández indicó que posteriormente sus hijos participaron de una recorrida por el naranjal junto con el perito José Mazzei, contratado por la familia de Loan. Según declaró, los menores estaban tranquilos, aunque pidieron no encontrarse con el padre del niño ni con la abuela.

Las órdenes y amenazas atribuidas a Maciel
El sargento Mariano Hernán Duarte, quien participó de la búsqueda a pesar de encontrarse de franco, también declaró ante el Tribunal. Fue el efectivo que recibió el primer aviso telefónico sobre la desaparición por parte de Victoria Caillava y notificó a la Comisaría de 9 de Julio.
Sin embargo, el tramo más relevante de su testimonio estuvo relacionado con el excomisario Walter Maciel. Duarte sostuvo que el entonces jefe policial les ordenaba fotografiar a docentes y trabajadores de la escuela a la que asistía Loan, incluso antes de la desaparición.
También relató que debían acudir al hospital, consultar si existían novedades y tomarse fotografías con el personal que los atendía. De acuerdo con el sargento, Maciel amenazaba con detener a los subordinados que no enviaran el material solicitado “en tiempo y forma”.
Al ratificar sus declaraciones, Duarte respondió: “Yo cumplía órdenes. Era el comisario”.
La audiencia concluyó con la declaración del sargento Hugo Daniel Alegre, quien intervino en los operativos y quedó a cargo de custodiar el botín que, según la acusación, habría sido plantado para desviar la investigación.
Alegre aseguró que desconoce quién encontró el calzado. Cuando llegó al lugar, había tres cadetes custodiándolo y también se encontraba Maciel, quien le ordenó permanecer allí junto con otro compañero.
El testigo describió que el botín estaba semienterrado. Antes de que fuera retirado por una perito, aproximadamente una hora y media después, tomó dos fotografías: una del calzado y otra del lugar donde había sido hallado.
Además, coincidió con Duarte al señalar que Maciel ordenaba tomar imágenes de la escuela de Loan. Según explicó, las fotografías eran enviadas directamente al excomisario.
El juicio continuará con nuevas declaraciones mientras los padres de Loan siguen reclamando una respuesta: saber qué pasó y encontrar a su hijo.






