Alrededor de las 08:00 hs. del día siguiente en que el Jefe de Gabinete de Ministros (JGM) informara sobre el estado de la Nación, el presidente en su cuenta de X, publicó: NOL$ALP. (quiere decir No Odiamos Lo $uficiente A Los Periodistas). Desenmascarando el accionar de las basuras inmundas (95%) que llevan el rótulo de “periodistas”. La falta de pauta los tiene tan locos que hoy no exhiben diferencia alguna en visión. VIVA LA LIBERTAD CARAJO.!!!
Mientras que los sacerdotes católicos inician la celebración saludando a la feligresía diciendo: “La paz esté con vosotros”, desde la cumbre del Poder también dicen buenos días, aclarando que no se odia poco. Son formas; cada uno da lo que puede, nadie da lo que no tiene.
Las 7 horas que duró la presentación del JGM fueron soporíferas. Todas preguntas “picante suave” que ya tenían la respuesta escrita; si no coincidía exactamente era lo mismo, porque pasaba igual.
Aparte, no había demasiado para preguntar.
Si en vez de estar el JGM hubiera habido un DJ con una consola, tranquilamente —y si las respuestas en vez de estar escritas hubieran estado grabadas— podría haber hecho “play” y las respuestas se hubieran reproducido.
Todo armado, todo guionado, demasiado coucheado. Una cosa es estar preparado, que es lo mínimo que podía esperarse, pero tener todo armado y todas las respuestas leídas, ya es algo verdaderamente escandaloso.
Sobre la situación actual, los temas pendientes y las proyecciones de futuro no tiene sentido profundizar: es más de lo mismo. La gente se queja de gusto, la culpa es del periodismo que bate el parche y genera esa sensación. Así dicen que piensan.
ANÁLISIS DE LO VISTO Y OÍDO
En el artículo anterior planteamos que esta sería una Rendición de cuentas con aprietes y chicanas entre castas, nada que ver con los ciudadanos que día a día pasan el frío invierno sin frazadas.
A la gente de a pie le interesaba saber qué pasaría con los temas pendientes: jubilados, universidades, discapacitados, hemofílicos, los médicos del PAMI. Esos no son problemas del futuro; son actuales y requieren soluciones perentorias.
La oposición se vio adormecida, asustada, temerosa, políticamente “demasiado” correcta. Siete largas horas para que todo cuanto tenga para decirse es que los temas están en manos de la Justicia, que las acusaciones son falsas y que todos los gastos los pagó el JGM de su bolsillo.
No queda claro cómo, con el sueldo declarado, su familia puede costear departamentos en los barrios más caros de Buenos Aires, chalets, viajes y coches. La cuenta es clarita: tiene ingresos superiores a los declarados.
La sesión fue lo más parecido a esos partidos de fútbol donde cada equipo se forma con un arquero y 9 defensores; partidos trabados, aburridos e irrespetuosos con el público que pagó su entrada.
En España, ante un partido así, la gente saca sus pañuelos blancos y los agita en señal de repudio: la pañolada.
En Argentina se suele chiflar por la falta de compromiso y el poco amor a la camiseta.
EL CIERRE
El gobierno parece estar de festejo, suponiendo que el tema se diluirá. Pero para el 95% del periodismo (“basuras inmundas”), para los jubilados que ven su vida en un tobogán empinado y para los que no pueden pagar ni un monoambiente, el problema no terminó.
Es inadmisible que en un país donde 45 millones comen fideos con aceite, haya gente que come caviar.
Este partido se jugó entre dos que ninguno quiso ganar. Generó una profunda decepción.
Si este empate técnico entre los que no quieren ganar y los que no saben ser oposición persiste, la decepción de hoy será la que nos devuelva a un pasado del cual parece que nunca nos podemos despegar.
Como en el Mundial 78, el tablero marca 0 a 0, pero esta vez ni Clemente nos saca una sonrisa.
(*) Por Edmundo “Mundy” Fuster – Analista, Consultor y Columnista de Opinión






