por Corrientes al Día
Un nuevo capítulo en la restauración ambiental del Litoral comenzó a escribirse con la llegada del ocelote “Messi” al Parque Nacional Iberá, en una operación inédita de conservación que marca un hito en Argentina y en América.
Se trata de la primera translocación silvestre a silvestre (wild to wild) de un ocelote en el continente, un procedimiento que implica capturar un ejemplar en estado silvestre para trasladarlo a otro ambiente natural con fines de reintroducción o refuerzo poblacional.
Messi fue trasladado a fines de 2025 desde una reserva privada perteneciente a la empresa Ledesma, en la provincia de Jujuy, hasta los esteros correntinos, en el marco de un proyecto que busca recuperar la presencia de esta especie amenazada en el ecosistema del Iberá.
La iniciativa es fruto del trabajo articulado entre distintas jurisdicciones, demostrando que la cooperación interprovincial resulta fundamental para la conservación de la biodiversidad. En este caso, la articulación entre Jujuy y Corrientes permitió concretar este movimiento para fortalecer la población de ocelotes en el noreste argentino.
El ocelote es un felino de tamaño mediano que cumple un rol ecológico fundamental como depredador dentro de la cadena trófica. Su presencia contribuye al equilibrio del ecosistema, regulando poblaciones de otras especies y manteniendo la salud ambiental del hábitat.
Tras un breve período de adaptación y monitoreo, Messi será liberado en el Parque Iberá. Con esta acción, se espera no solo recuperar la especie en la región, sino continuar consolidando el proceso de restauración ecológica que convirtió a Iberá en uno de los principales modelos de rewilding de América Latina.

























