Una propuesta de ingeniería plantea comenzar a desarrollar la demanda mientras se construyen los 1.136 kilómetros del gasoducto físico proyectado
La pregunta puede parecer provocadora, pero encierra una posibilidad concreta: ¿por qué una región debería esperar a que finalice la totalidad del gasoducto físico para comenzar a utilizar Gas Natural?
El Ing. José Sesma propone analizar una alternativa diferente: construir simultáneamente la infraestructura física y la demanda, utilizando Gasoductos Virtuales de GNC y GNL como una herramienta de transición.
Y aquí está el punto central de la propuesta:
los Gasoductos Virtuales no reemplazan al gasoducto físico de 1.136 kilómetros.
Por el contrario, están concebidos para despertar la demanda, incorporar usuarios, abastecer progresivamente localidades y obtener un valor actualizado y comprobable del consumo regional mientras avanza la construcción del gasoducto físico.
La idea es sencilla, pero puede resultar decisiva.
Mientras se construyen las redes urbanas de distribución, aquellas localidades que todavía no estén alcanzadas por el gasoducto físico pueden comenzar a recibir Gas Natural mediante GNC o GNL transportado por carretera, utilizando plantas de regulación, almacenamiento y regasificación ubicadas estratégicamente en las puertas de las ciudades.
De esta manera, una red domiciliaria terminada no tiene que esperar años hasta que llegue el gasoducto físico.
Puede comenzar a funcionar.
Puede incorporar hogares.
Puede sustituir progresivamente el GLP.
Puede abastecer comercios, industrias y estaciones de servicio.
Y, sobre todo, puede comenzar a generar una demanda real y medible.
Construir demanda mientras se construye el gasoducto físico
El informe desarrolla el concepto de “Desarrollo de Demanda Ancla”.
La utilización de Gasoductos Virtuales permite anticipar el mercado que posteriormente será abastecido por el gasoducto físico, reduciendo el riesgo de construir una infraestructura de gran magnitud sin conocer con precisión la demanda que tendrá cada localidad.
Cuando el gasoducto físico finalmente llegue, el sistema virtual podrá ser sustituido progresivamente por el transporte convencional de Gas Natural por ducto.
No se reemplaza la obra. Se anticipan sus beneficios.
El proyecto mira más allá de las fronteras
La propuesta tampoco se limita al abastecimiento residencial del NEA.
El sistema está concebido como una infraestructura energética capaz de articular Corrientes y Misiones con Paraguay y con los estados brasileños de Paraná y Santa Catarina, incorporando demanda residencial, industrial, generación eléctrica, movilidad y posibilidades de exportación.
Por eso, el gasoducto físico no debe ser visto simplemente como una tubería enterrada.
Puede convertirse en una infraestructura estructurante para el desarrollo económico y energético de toda la región.
La pregunta que queda abierta
La cuestión ya no sería solamente:
¿Cuándo estará terminado el gasoducto físico?
La pregunta podría ser mucho más importante:
¿Por qué esperar a que termine el gasoducto físico para comenzar a desarrollar la región que ese gasoducto debe abastecer?
En el Informe Ejecutivo de Ingeniería Financiera y Viabilidad Económica del Proyecto Integral de Gasoductos del NEA, elaborado por el Ing. José Sesma, se desarrolla esta propuesta en profundidad: los 1.136 kilómetros de gasoducto físico, sus costos de construcción, el desarrollo de la demanda, los sistemas virtuales de GNC y GNL, la infraestructura domiciliaria y una visión de integración energética que trasciende las fronteras argentinas, proyectando el abastecimiento hacia el sur de la República del Paraguay, en el departamento de Itapúa, a partir de Posadas, capital de Misiones, y hacia las ciudades brasileñas fronterizas de los estados de Paraná y Santa Catarina.
El PDF completo está disponible como documento adjunto a esta publicación.
Vale la pena leerlo.
Porque detrás de la propuesta no hay solamente una discusión sobre gasoductos.
Hay una pregunta mucho más profunda sobre el futuro del Nordeste Argentino:
¿Seguiremos esperando que llegue el Gas Natural para comenzar a desarrollarnos, o comenzaremos a desarrollar la demanda para que el Gas Natural llegue antes?
El informe completo del Ing. José Sesma invita a conocer una propuesta que busca transformar esa espera en acción:
(*) Por el Ing. José Sesma






