-Las provincias redujeron en promedio un 10,8% sus gastos con respecto a 2023, y sólo 3 evitaron el ajuste (Neuquén, Chubut y Río Negro). Las que más recortaron fueron San Luis, La Rioja, Catamarca, Salta, San Juan y Buenos Aires.
-En 2025 las provincias perdieron en promedio un 5,2% de recursos propios respecto a 2023, mientras que el giro automático de fondos nacionales cayó 7,5% y las transferencias discrecionales (como los ATN, entre otros) retrocedieron 62,7%.
-La inversión en obra pública y los gastos en personal fueron las partidas más afectadas por los recortes de las provincias.
Por Chequeado
La “motosierra” con la que Javier Milei (La Libertad Avanza) logró reducir un 30% del gasto público en sus primeros 2 años de gestión también fue aplicada por los gobernadores.
Según datos oficiales, 20 jurisdicciones redujeron sus gastos en términos reales (es decir, considerando la inflación) con respecto a 2023, y 11 de ellas lograron superávit, revirtieron en algunos casos el déficit que habían registrado 2 años antes.
La mayoría de las provincias pasó la “motosierra”
A nivel nacional, en 2025 la gestión de Milei redujo el gasto un 30,1% real con respecto a 2023, apoyada en el recorte y la licuación de partidas destinadas a inversión en obra pública, subsidios, transferencias a provincias y gastos de funcionamiento.
En el mismo período, las provincias redujeron en promedio un 10,8% sus gastos, y sólo 3 no pasaron la “motosierra” por sus presupuestos: Neuquén (que aumentó el gasto un 17,3% real entre 2023 y 2025), Chubut (6,2%) y Río Negro (mantuvo el mismo nivel de gastos).
Los datos surgen de la Subsecretaría de Coordinación Fiscal Provincial del Ministerio de Economía, en base a información de 23 jurisdicciones. Desde 2025 no hay datos actualizados de La Pampa.
La provincia que más ajustó sus gastos fue San Luis (-31,7% real), seguida por La Rioja (-23%), Catamarca (-19,7%), Salta (-17,7%), San Juan (-16,5%), Buenos Aires (-15,1%) y Mendoza (-14,1%). La Ciudad de Buenos Aires, por su parte, prácticamente mantuvo los gastos, con una baja marginal del 1,2%.
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En el primer trimestre de 2026, en tanto, el nivel de ajuste fue menor: sólo 9 jurisdicciones (Chaco, Misiones, La Rioja, San Luis, Corrientes, Tierra del Fuego, Entre Ríos, Chubut y Salta) continuaron el ajuste con respecto a igual período de 2025, 3 mantuvieron el nivel de gastos y 11 lo aumentaron.
Los mayores recortes recayeron en obras públicas y salarios
Los gastos de capital (fondos destinados a obras públicas propias y a través de transferencias a municipios y al sector privado) fueron el renglón favorito de los gobernadores para ejecutar el ajuste. En promedio, las inversiones en obras cayeron 30%, aunque en muchos distritos el recorte fue mayor.
La principal caída se registró en Chaco: entre 2023 y 2025 la inversión en obras públicas cayó 79,1% real. Le siguieron San Luis (-76,9%); Tucumán (-70,9%); La Rioja (-68,6%); y Tierra del Fuego (-66,5%).
Los gastos en salarios también sufrieron parte del ajuste del gasto provincial. En este renglón San Luis lidera el ránking, con una caída real del 29,3%. Le siguieron Salta (-19,7%); Buenos Aires (-18,8%); Entre Ríos (-14,3%); y Misiones (-11,3%).
En el otro extremo, Santa Cruz (36,4%), Santa Fe (17,2%); Neuquén (15,9%) y CABA (13,4%) fueron las únicas que aumentaron la inversión en capital, mientras que Santiago del Estero (51,8%); Neuquén (23,8%); y Chubut (9,3%) se registraron subas en los gastos en personal.
Caída en la recaudación propia y menos coparticipación
El ajuste es la otra cara de la caída en la recaudación provincial y de la coparticipación federal. En 2025 las provincias perdieron en promedio un 5,2% de recursos propios respecto a 2023, mientras que el giro automático de fondos nacionales cayó 7,5% y las transferencias discrecionales (como los ATN, entre otros) retrocedieron 62,7%.
En San Luis, la provincia donde la “motosierra” fue más profunda, la recaudación cayó 19,6% real con respecto a 2023, mientras que los fondos nacionales se redujeron casi un 8%. No obstante, con el recorte ejecutado, la provincia revirtió el déficit primario y financiero. Es decir que los gastos cayeron aún más que los recursos.
Si bien no aparecen en la foto de los distritos con mayor ajuste, completan el ranking de caída de recaudación la Ciudad de Buenos Aires (-16,2%), Misiones (-15,5%), Formosa (-15,1%) y Chaco (-13,9%).
La Rioja, por su parte, perdió casi 8% real de coparticipación federal, pero aumentó 10,6% la recaudación propia. Aún así, ajustó sus gastos un 23%. En este contexto, el gobernador Ricardo Quintela lanzó la segunda edición de los “Chachos”, una cuasimoneda destinada al pago de sueldos y proveedores provinciales.
En tanto, la provincia de Buenos Aires mantuvo su recaudación en términos reales, pero perdió recursos federales: a la caída de la coparticipación se sumó la eliminación del Fondo de Fortalecimiento Fiscal, creado por el ex presidente Alberto Fernández (Frente de Todos) en 2020, a partir de la detracción de recursos a la Ciudad de Buenos Aires.
Las provincias que esquivaron el ajuste también sufrieron caídas en la coparticipación, pero mostraron aumentos en sus recursos propios: Río Negro incrementó su recaudación en un 26,5%, mientras que Neuquén (motorizado por la actividad de Vaca Muerta) lo hizo en un 21,3%.
Cuentas saneadas
En este contexto de achique de las cuentas provinciales, 11 distritos cerraron 2025 con superávit fiscal. De ese total, 5 revirtieron el déficit que habían registrado en 2023.
Se trata de las provincias de Entre Ríos, Jujuy, San Luis, Santa Fe y Tucumán. En tanto, mantuvieron la disciplina fiscal Córdoba, Formosa, Neuquén, Salta, San Juan y Santiago del Estero.
Por el contrario, 5 distritos que habían registrado superávit en 2023 pasaron a tener las cuentas en rojo: la Ciudad de Buenos Aires, Chubut, La Rioja, Mendoza y Misiones.
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