por Corrientes al Día
Defensa Civil informó que hay 1.496 personas fuera de sus hogares y aseguró que la situación está “controlada” en la provincia de Corrientes. Paso de la Patria, Itatí e Isla Apipé atraviesan el escenario más difícil, mientras Yacyretá anticipa una estabilización del Paraná y un posible descenso gradual.
La creciente del río Paraná mantiene a 440 personas evacuadas y 1.056 autoevacuadas en Corrientes, según informó el director de Defensa Civil, Bruno Lovinson. Aunque disminuyó la cantidad de vecinos alojados en centros de evacuación, aumentaron quienes dejaron sus viviendas por sus propios medios y las familias que necesitan asistencia.
“La situación está controlada”, sostuvo el funcionario en declaraciones a la prensa. Sin embargo, advirtió que el volumen de agua en la cuenca sigue siendo importante y que la evolución de las lluvias será determinante para las próximas semanas.

Los mayores problemas se concentran en Paso de la Patria, Itatí e Isla Apipé, donde el avance del agua afecta a las familias ribereñas y también golpea a la actividad turística.
Defensa Civil espera una bajante para el 7 y 8 de noviembre
Lovinson señaló que las previsiones permiten esperar un descenso de hasta un metro, con una bajante hacia el 7 y 8 de noviembre. Para el puerto de Corrientes mencionó una altura proyectada cercana a los 7,12 metros.
La estimación está sujeta al comportamiento de toda la cuenca. El funcionario remarcó que persisten grandes aportes de agua desde los sectores superiores del Paraná y que las precipitaciones pueden modificar el escenario. “Estamos expectantes, veremos si el pronóstico se cumple”, expresó.
En Paso de la Patria, en cambio, todavía se espera un incremento antes del alivio. Según indicó, el río alcanzó los 7,74 metros y podría aproximarse a los 7,90 metros, lo que provocaría una mayor presencia de agua en las calles.
Paso de la Patria – barrio La Isla
Yacyretá anticipa una estabilización de los caudales
El informe de la Entidad Binacional Yacyretá difundido el martes 27 de octubre plantea una tendencia a la estabilización y un posible descenso gradual de los niveles hacia el fin de semana en las localidades próximas a la central.
Los caudales de aporte se ubicaban alrededor de los 33.500 metros cúbicos por segundo, con una previsión de entre 33.000 y 35.000 metros cúbicos por segundo para los días siguientes.
Se trata de volúmenes elevados que durante septiembre superaron un 37% los promedios históricos mensuales y, en octubre, la diferencia llegó aproximadamente al 100%. Es decir, el aporte de agua se situó cerca del doble de lo habitual para ese mes.
De acuerdo con ese reporte, entre el martes 27 y el viernes 30 no se esperan precipitaciones de relevancia hidrológica en la cuenca, una condición que favorecería la estabilización. Las proyecciones, de todos modos, están sujetas a revisión.

Ituzaingó continúa por encima del nivel de evacuación
En Ituzaingó, el Paraná registró 4,31 metros el martes 27 a las 12.30, por encima del umbral de alerta de 3,50 metros y del nivel de evacuación de 4 metros.
Para los días siguientes, Yacyretá proyectó alturas de entre 4,10 y 4,30 metros. Aunque ese rango contempla una disminución respecto del registro informado, mantendría al río por encima de las referencias de emergencia.
En Ayolas, Paraguay, los niveles permanecían próximos a los 6 metros, también por encima de los umbrales locales, con perspectivas de descenso gradual.
Las previsiones corresponden a puntos distintos del río y a diferentes plazos: la estabilización cerca de Yacyretá no implica una bajante inmediata en todas las localidades correntinas.

Asistencia a las familias y dificultades para el turismo
Lovinson destacó el trabajo coordinado de organismos municipales y provinciales a través del Comité Operativo de Emergencia (COE) para asistir a las familias afectadas.
El funcionario también señaló que el turismo atraviesa una situación difícil, aunque aclaró que algunos cotos de pesca y prestadores continúan trabajando.
Mientras se aguarda que los pronósticos de descenso se concreten, el seguimiento de los caudales y las lluvias seguirá siendo decisivo para organizar la asistencia y evaluar la evolución de la creciente en cada localidad.






