Por Corrientes al Día
Ramón Dupuy declaró en el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña y negó que los acusados de entorpecer la investigación pertenecieran a la asociación que lleva el nombre de su nieto Lucio. Aunque reconoció contactos personales con algunos de ellos, aseguró que la entidad no intervino en Corrientes y contó que las repercusiones del caso lo llevaron a evaluar su disolución.
El testimonio se realizó el jueves por videoconferencia desde La Pampa, ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes. En la misma jornada también declaró Betiana Soledad Caballero, familiar del niño desaparecido en 9 de Julio.
La convocatoria a Dupuy buscó esclarecer qué vínculo tenía con las personas acusadas de desplegar maniobras para obstaculizar la investigación, algunas de las cuales se presentaron en el entorno de Loan invocando su nombre.
Durante la audiencia, el abuelo de Lucio diferenció los contactos que había mantenido con algunos imputados de cualquier representación institucional de la Asociación Lucio Dupuy.
Negó conocer a Nicolás Soria, conocido como “El Americano”, Pablo Noguera, Leonardo Rubio y Pablo Núñez. En cambio, reconoció haber coincidido con Alan Cañete, Elizabeth Cutaia y Delfina Taborda durante una intervención vinculada con denuncias de maltrato infantil en el Hogar Siand, en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires.
También explicó que había conocido al psicólogo Esteban Federico Rossi Colombo en Tucumán, donde compartieron un panel sobre la situación de la niñez en Argentina.
Esos encuentros, sostuvo, no significaban que los acusados formaran parte de su asociación ni que estuvieran autorizados a actuar en su representación.

El permiso a Cañete para usar su nombre
Uno de los puntos centrales de la declaración fue la conversación que Dupuy mantuvo con Cañete cuando este viajaba a Corrientes, después de la desaparición de Loan.
Según relató, Cañete lo llamó para preguntarle si podía mencionar su nombre y así facilitar el contacto con las personas del lugar. Dupuy accedió porque, de acuerdo con lo que le habían transmitido, había otros niños que necesitaban asistencia.
“Yo solo dije que me podían nombrar para cuidar a los chicos, pero la asociación no intervino en Corrientes”, afirmó.
El testigo insistió en que su autorización estaba dirigida a colaborar con la protección de los menores. También señaló que Cañete le había anunciado que viajaría con personas de su estudio, entre ellas Cutaia.

Las donaciones y el reclamo por el dinero municipal
Dupuy contó que mantuvo intercambios por WhatsApp con Cutaia y que impulsó una colecta para comprar mercadería destinada a los niños. Según su declaración, le transfirió dinero a la abogada para concretar esa ayuda.
El vínculo comenzó a deteriorarse cuando escuchó por televisión que el municipio de 9 de Julio había entregado una suma de dinero que se vinculaba con su asociación.
Dupuy aseguró que la entidad no recibió esos fondos y que intentó comunicarse con el intendente Sebastián Ynsaurralde para pedir explicaciones. También cuestionó a Cutaia. “Le pregunté qué estaba pasando, le dije que con los chicos no se lucra”, expresó ante el tribunal.
Durante el interrogatorio de las defensas también se abordó la compra de mercaderías y su entrega a familiares del niño desaparecido.
Qué dijo sobre el hotel Despertar del Iberá
La declaración incluyó referencias al hotel Despertar del Iberá, donde fueron alojados niños del entorno de Loan que tenían información relevante para la investigación.
Dupuy sostuvo que su asociación no participó en el traslado ni en las decisiones sobre ese alojamiento. Lo que conocía, explicó, provenía de los relatos que le transmitían quienes se encontraban en Corrientes.
Según recordó, le habían comentado que estaban cerca de esclarecer lo ocurrido y que habían realizado reconstrucciones sobre la desaparición.
Las circunstancias del alojamiento y el contacto con los menores forman parte de las maniobras que se investigan en el debate.
“Me volvieron a destrozar”: el impacto en la asociación
Ante las preguntas de la fiscal Tamara Pourcel, Dupuy describió las consecuencias personales e institucionales que, según afirmó, tuvo la vinculación de su nombre con el caso. “Me volvieron a destrozar de vuelta, a mi familia y a mi hijo”, manifestó.
Explicó que un donante retiró su apoyo a un proyecto para construir una sede destinada a la atención de niños de La Pampa y provincias cercanas. El espacio iba a contar con asistencia psicológica, trabajadores sociales y una sala de revinculación.
Dupuy atribuyó esa pérdida a las repercusiones de lo sucedido en Corrientes. También aseguró que se enteró de las detenciones de Cañete y Cutaia por televisión y que todavía espera una explicación. “Hasta el día de hoy sigo esperando la explicación y las disculpas. Me duele mucho que no hayan llamado”, sostuvo.
Consultado sobre el futuro de la entidad, respondió que está “a punto de deshacerla”.
En su testimonio reconoció haber permitido que Cañete mencionara su nombre y haber colaborado con donaciones, pero negó que eso implicara una intervención de la Asociación Lucio Dupuy en el caso Loan.






