Por Corrientes al Día
Una grave denuncia provocó preocupación entre las familias de una institución educativa privada de la ciudad de Corrientes. Según relató el padre de una de las estudiantes afectadas, un alumno de 14 años habría almacenado en su celular alrededor de 3.000 fotografías de compañeras, varias de ellas tomadas sin consentimiento.
El hallazgo se produjo durante una fiesta de 15 celebrada el último sábado. Allí, un grupo de adolescentes accedió al teléfono del estudiante y encontró una carpeta oculta con imágenes de alumnas de diferentes cursos del Colegio Informático.
Los jóvenes registraron la pantalla del dispositivo con otro celular para conservar evidencia del contenido encontrado, de acuerdo con el testimonio brindado por Martín, padre de una de las menores, a Radio Sudamericana.
Según el relato del tutor, una parte de las fotografías habría sido descargada de perfiles de Instagram. Otras habrían sido obtenidas de teléfonos a cuyas claves tenía acceso el adolescente o tomadas a escondidas durante cumpleaños y reuniones. “Había fotos de chicas de espaldas, apuntando directamente a la parte baja de la espalda y en algunas se veía la ropa interior. Todo sin el consentimiento de ellas”, afirmó.
El padre aseguró que pudo observar imágenes reales en la grabación efectuada por los alumnos. Sin embargo, aclaró que no logró confirmar las versiones sobre una posible manipulación del material mediante herramientas de inteligencia artificial.
Las familias reclamaron una respuesta
Luego de conocerse la situación, las estudiantes y sus tutores acudieron ante las autoridades del colegio. El padre cuestionó la reacción inicial de la institución y sostuvo que el hecho habría sido minimizado. “Nos dijeron que sin pruebas no podían hacer nada, pero las evidencias estaban”, señaló. También expresó su malestar porque el alumno involucrado asistió normalmente a clases al día siguiente del descubrimiento.
El adolescente habría pedido disculpas a sus compañeras, aunque las familias consideran que esa respuesta no resulta suficiente frente a la cantidad y las características del material encontrado. “Él dijo que no se había dado cuenta de que era grave, pero tener más de 3.000 fotos no es algo de un día para el otro”, manifestó Martín, quien agregó que, según la información recibida, la recopilación habría comenzado aproximadamente dos años atrás.
El caso alarmó a padres y tutores por la posible vulneración de la intimidad de las estudiantes y por el tiempo durante el cual se habrían reunido las fotografías.
Hasta el momento, la información conocida surge del testimonio de uno de los padres afectados. Resta determinar qué medidas adoptará la institución y si las familias formalizarán una denuncia para que se investigue el origen, almacenamiento y eventual circulación de las imágenes.






