Con la guerra en Medio Oriente, el precio del barril de petróleo volvió a subir y, como consecuencia, los combustibles aumentaron hoy, en promedio un 5% en todo el país.
Esto ocurre incluso en la Argentina que, a pesar de ser productora de petróleo y gas, termina adoptando los precios internacionales del mercado.
Si la Argentina realmente quiere desarrollarse, debe aprovechar lo que tiene en abundancia: el Gas Natural.
Pero para que esta estrategia tenga éxito, es imprescindible desvincular el precio del GNC y del GNL del precio internacional del barril de petróleo.
El Gas Natural es el combustible de transición más competitivo que posee la Argentina. Sin embargo, si continúa atado al precio de la nafta y sobrecargado fiscalmente, el país seguirá desperdiciando una ventaja estratégica única.
Hoy es el momento de masificar e incentivar su uso.
Si realmente queremos progresar, esta es una oportunidad histórica que debemos aprovechar.
No dejemos pasar esta oportunidad.
(*) Por Ing. José Sesma




























