Por Corrientes al Día
El cierre definitivo de la empresa textil Emilio Alal sigue generando preocupación en Goya, donde más de 260 trabajadores quedaron sin empleo tras la paralización total de las plantas productivas de una firma centenaria con fuerte impacto en la economía local.
En las últimas horas, el intendente Mariano Hormaechea se refirió públicamente a la situación y confirmó que los exempleados reclaman el pago de las indemnizaciones, mientras esperan instancias de negociación que podrían ser decisivas para destrabar el conflicto.
Según explicó el jefe comunal en diálogo con medios locales, los trabajadores recibieron la notificación del cese de actividades hace aproximadamente una semana, pero aún no se habría efectivizado el primer tramo del resarcimiento económico.
“El reclamo principal de los trabajadores es que ni siquiera se cumplió con ese 50%”, señaló Hormaechea, en referencia al pago inicial que, según la normativa vigente, debería haberse abonado como primer paso del proceso indemnizatorio.
Sin embargo, la preocupación va más allá, porque los empleados no solo exigen que se cumpla con ese porcentaje, sino que reclaman directamente la totalidad de lo adeudado, en un contexto económico que se vuelve cada vez más asfixiante para las familias afectadas.
Hormaechea también remarcó que la incertidumbre se agrava por el inicio cercano del ciclo escolar. Para muchos de los despedidos, la falta de ingresos y la demora en los pagos se traducen en una situación límite.
La caída abrupta de esta fuente laboral impacta de lleno en la vida cotidiana y en la economía doméstica, especialmente en una ciudad donde una industria de este tamaño no solo emplea personal directo, sino que además sostiene actividad en comercios y servicios vinculados.
Audiencia convocada en Goya y gestiones en Nación
El intendente confirmó que este miércoles se realizará una audiencia en la Delegación de Trabajo de Goya, con todas las partes convocadas para intentar llegar a un acuerdo que permita avanzar en la instancia administrativa relacionada con las indemnizaciones.
En paralelo, Hormaechea indicó que el municipio viene realizando gestiones ante el Gobierno nacional, articulando acciones junto al gobernador y la ministra de Industria provincial, con el objetivo de abrir canales de diálogo para abordar el conflicto laboral y su efecto en la ciudad.
“El lunes se va a tener una entrevista en Buenos Aires”, adelantó, aludiendo a reuniones previstas para tratar la situación de la empresa y el escenario que deja en Goya tras el cierre.
Consultado sobre versiones que sugieren una posible reapertura, el jefe comunal se mostró cauto. Reconoció que algunos propietarios manifestaron públicamente que las máquinas continúan en condiciones de funcionar, pero fue contundente al señalar que no se observan señales concretas.
Por ahora, explicó, no hay acciones que permitan sostener que la firma vaya a retomar la actividad industrial en el corto plazo.
“Para Goya esto es un golpe muy grande porque es una empresa que tiene un impacto directo en la economía local”, cerró Hormaechea.



























