por Corrientes al Día
El ministro de Producción de Corrientes, Walter Chavez, recorrió la planta de la Cooperativa UTRASA en San Luis del Palmar, acompañado por su gabinete y el intendente Néstor Buján.
La entidad, que reúne a cerca de 240 trabajadores, se consolida como una de las cooperativas de trabajo más importantes de la provincia y un símbolo del modelo de empresa recuperada con fuerte acompañamiento del Estado correntino.
Durante la visita, el ministro destacó la importancia de “tomar contacto directo con la realidad de la cooperativa para evaluar nuevas herramientas que permitan fortalecer su funcionamiento y sostener el empleo en un contexto económico complejo”.

Con 240 integrantes activos, UTRASA se posiciona como organización cabecera dentro del esquema de cooperativas vinculadas al Ministerio de Producción, con impacto directo en la economía local y regional.
“Es un ejemplo del valor del trabajo asociado, del esfuerzo de sus integrantes y del rol del Estado provincial para generar oportunidades y promover el desarrollo local”, subrayó Chavez.
Producción con articulación pública
A lo largo de los años, la cooperativa articuló acciones con distintas áreas del Gobierno provincial. Entre sus principales líneas de trabajo se destaca la fabricación de calzado destinado al Ministerio de Educación y la confección de indumentaria laboral para organismos públicos, lo que permitió sostener la actividad productiva y garantizar mano de obra correntina.

En los últimos meses, además, incorporaron una nueva línea de producción con el armado de silletas, ampliando su oferta y diversificando su esquema comercial.
La recorrida también sirvió para analizar nuevas líneas de acompañamiento orientadas a mejorar la competitividad, potenciar la producción y abrir mayores canales de comercialización.
Un modelo que nació en la crisis
UTRASA funciona en la histórica planta industrial que perteneciera a la firma TIC S.A., donde desde la década del 80 se fabricaba calzado deportivo para marcas de primera línea. Tras la quiebra del grupo GATIC en 2001 y el cierre masivo de fábricas en el país, los trabajadores decidieron organizarse en cooperativa para sostener la producción y preservar los puestos laborales.
En ese proceso, el Gobierno de Corrientes avanzó con la expropiación del predio y posteriormente lo cedió a la cooperativa bajo el compromiso de mantener la actividad productiva, consolidando una relación de acompañamiento que se mantiene hasta hoy.





























