Si tenés sólo unos segundos, leé estas líneas:
- El suicidio de un policía en la Jefatura de Rosario reactivó un conflicto que ya venía gestándose por reclamos salariales y laborales.
- El Gobierno provincial anunció aumentos en adicionales y plus económicos, pero parte de la fuerza reclama que los incrementos impacten en el salario básico y en las jubilaciones.
- Actualmente 560 policías están bajo seguimiento psicológico en la provincia, según datos oficiales.
Por: Aire de Santa Fe
En las últimas 48 horas, el conflicto con la policía de la provincia de Santa Fe escaló: a las protestas iniciales que encabezaban familiares y policías retirados se sumaron efectivos en actividad y tras un fuerte cruce entre el jefe de la Policía y manifestantes en Rosario, las concentraciones se extendieron a otras ciudades, como Santa Fe. Finalmente, el gobernador Maximiliano Pullaro brindó una conferencia de prensa la tarde de este miércoles, en la que confirmó que firmará un decreto que incluye nuevas escalas salariales para las fuerzas de seguridad. Tras el anuncio, los policías comenzaron a levantar -progresivamente- el estado de asamblea permanente en Rosario.
¿Qué pasó?
El lunes 2 de febrero, Oscar “Chimi” Valdez, un policía oriundo de Vera, intentó quitarse la vida dentro de la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario. Tomó el arma reglamentaria de una compañera y se efectuó un disparo. Permaneció internado en estado crítico y falleció 48 horas después.
El hecho reactivó una discusión que ya venía en aumento: las condiciones laborales y el abordaje de la salud mental dentro de la fuerza. En los días posteriores se registraron “sirenazos” y concentraciones en Rosario y Santa Fe.
El conflicto también expuso una limitación estructural: al tratarse de un servicio esencial, la policía no tiene derecho a huelga ni cuenta con un sindicato formal que la represente ante el Estado.
¿Cuáles son las causas del conflicto?
En un petitorio firmado principalmente por personal de Rosario, al que accedió AIRE, los policías describieron un deterioro salarial y laboral que -según sostienen- impacta tanto en su vida cotidiana como en la calidad del servicio de seguridad.
Plantean que los salarios no alcanzan a cubrir las necesidades básicas, que las cargas horarias y los recargos son incompatibles con el descanso y la vida familiar, y que existe escasa previsibilidad en la organización mensual de los turnos. También advierten sobre el desgaste físico y psicológico que genera la exposición constante a situaciones de violencia, sumado a la distancia de muchos efectivos respecto de sus lugares de origen, especialmente quienes provienen del norte provincial.
En ese marco, solicitaron que el salario neto inicial no sea inferior al valor de la canasta básica total para una familia tipo y que se transparenten las liquidaciones de horas, adicionales y compensaciones. También pidieron un reordenamiento del régimen de guardias.
Otro eje central es la salud mental. Los firmantes reclamaron un programa específico, con acceso confidencial y continuo.
El petitorio incluyó, además, pedidos vinculados a la Tarjeta Alimentaria Policial (TAP) para todo el personal, mejoras en el transporte gratuito de larga distancia y otros.
El salario de los policías en Santa Fe
Con el correr de los días, el eje del conflicto se desplazó hacia el salario básico. Sectores de la fuerza señalaron que algunos básicos rondan los $ 200 mil, según jerarquía y antigüedad. Y que una parte significativa del ingreso mensual -que se ubica entre los $ 700 mil y los $ 900 mil- depende de adicionales o plus específicos.
El planteo central es que las mejoras no se concentren exclusivamente en adicionales transitorios o segmentados, sino que se incorporen al salario básico para que tengan impacto en las jubilaciones y en la estructura salarial a largo plazo.
Los anuncios del Gobierno provincial
Luego de las primeras protestas, el Gobierno provincial anunció un primer paquete centrado en adicionales y beneficios.
Se dispuso un aumento del 100% en la Tarjeta Alimentaria Policial (TAP), que pasó de $ 80 mil a $ 160 mil. También se actualizó el valor de la hora de Servicio Extraordinario de Seguridad y Prevención (OSPE), de $ 5.500 a $ 8 mil, y el adicional por servicios en partidos de alto riesgo, que se incrementó de $ 11 mil a $ 21 mil pesos.
Además, se estableció un plus mensual con tope de $ 500 mil para personal de calle de distintas ciudades y un adicional extra de $ 250 mil para conductores de patrulleros en toda la provincia.
En paralelo, se anunció la puesta en marcha de un programa de cobertura integral de salud mental sin costo ni coseguro, la ampliación del transporte gratuito y la implementación de alojamiento sin costo en Rosario y Santa Fe para efectivos con residencia en otras localidades.
Ante la continuidad de los reclamos -especialmente por el salario básico- el Ejecutivo avanzó con un segundo bloque de anuncios centrado en garantizar un piso salarial.
El Gobierno confirmó que todo el personal del escalafón general de seguridad y del servicio penitenciario que porte arma y cumpla 48 horas o más semanales tendrá un ingreso no inferior al valor de la canasta básica para un hogar tipo. Según anunció el gobernador Maximiliano Pullaro sobre la tarde de este miércoles, ningún personal de las fuerzas de seguridad provinciales, incluídos los de la Policía y del Servicio Penitenciario, cobrará un salario no inferior a $ 1.350.000, sin contar los plus.
¿Qué pasa con la salud mental?
La provincia cuenta con un protocolo integral de prevención del suicidio. Según datos oficiales del Ministerio de Seguridad, 560 efectivos se encuentran bajo seguimiento psicológico en Santa Fe.
El abordaje se realiza mediante convenios con el sistema público de salud y el programa de salud mental de la obra social estatal de Santa Fe, sin copago para los agentes incluidos.
El ministro de Seguridad y Justicia, Pablo Cococcioni, informó que alrededor de 460 policías abandonaron voluntariamente el tratamiento.
¿Por qué el conflicto con la policía de Santa Fe es importante?
El conflicto con la Policía de Santa Fe adquiere relevancia en un escenario en el que la provincia registra una baja histórica de la violencia letal. Con 210 homicidios contabilizados en 2025 -de acuerdo con datos oficiales– Santa Fe consolidó, junto con 2024, los dos años con menor cantidad de crímenes desde 2000, luego de los picos de 406 y 399 homicidios alcanzados en 2022 y 2023.
Ese desempeño es señalado por el Gobierno nacional como ejemplo de su política de seguridad, primero bajo la gestión de la ex ministra Patricia Bullrich y actualmente con Alejandra Monteoliva al frente del área.
La importancia del conflicto también se proyecta a nivel nacional. La semana pasada, un suboficial de la Policía Federal se encadenó en la Casa Rosada para exigir una mejora salarial y denunciar corrupción en la fuerza de seguridad.
Este contenido es parte de la Red Federal de Periodismo e Innovación (RPI), alianza impulsada por Chequeado que une a medios de 5 regiones del país para contribuir a la expansión del periodismo innovador y contrarrestar los desiertos informativos.






























