Desde la Dirección de la Tercera Edad recomiendan permanecer en ambientes frescos y ventilados, mantenerse hidratados durante todo el día y evitar la exposición al sol entre las 11 y las 17 horas.
El Ministerio de Salud Pública, a través de la Dirección de la Tercera Edad recuerda una serie de cuidados fundamentales para prevenir golpes de calor en personas mayores ante las altas temperaturas.
Desde esta área, advierten que los golpes de calor pueden provocar aumento de la temperatura corporal (40 °C o más), mareos o náuseas, pulso y respiración débiles, cansancio o agotamiento, deshidratación, dolor de cabeza, presión arterial baja y desmayos.
Ante la aparición de estos síntomas, si la persona se encuentra en la vía pública, se recomienda sentarse a la sombra hasta recibir atención médica, solicitar ayuda a quienes se encuentren cerca, dar aviso a la Dirección de Emergencia Sanitaria (DES) al 107 y beber agua fresca.

Para la prevención, se aconseja permanecer en ambientes frescos, ventilados o con aire acondicionado, y mantenerse hidratados durante todo el día. Aun sin sentir sed, es importante consumir agua de manera frecuente, siendo lo recomendado entre 2 y 3 litros diarios.
Otras recomendaciones incluyen usar ropa clara y holgada; reducir la actividad física o, en caso de realizarla, hacerlo en horarios nocturnos; evitar la exposición al sol entre las 11 y las 17 horas; protegerse con gorras o sombrillas; evitar comidas abundantes y altas en calorías; consumir preferentemente frutas y verduras; y evitar bebidas calientes, muy azucaradas o alcohólicas.
Las personas mayores constituyen el grupo más vulnerable frente a las olas de calor, ya que presentan un riesgo de deshidratación significativamente mayor en comparación con adultos jóvenes.
























