por Corrientes al Día
Una nueva escalada sacudió este sábado a Venezuela luego de que el presidente de Donald Trump asegurara públicamente que Nicolás Maduro y su esposa fueron “capturados y trasladados fuera del país” tras un ataque “a gran escala”. El anuncio, difundido desde Estados Unidos, fue inmediatamente rechazado por el gobierno venezolano, que denunció una “agresión militar” y exigió pruebas fehacientes sobre el paradero del mandatario.
En un mensaje oficial, Trump afirmó que la operación se realizó con éxito y adelantó una conferencia de prensa en Mar-a-Lago. La declaración desató una oleada de reacciones regionales e internacionales y elevó la incertidumbre sobre la situación institucional en Caracas.

La respuesta del gobierno venezolano
Desde Caracas, la vicepresidente Delcy Rodríguez exigió “prueba de vida” del presidente y de la primera dama Cilia Flores, y denunció una “forma brutal de agresión” contra el país. El Ejecutivo informó la activación del estado de conmoción exterior y llamó a la movilización social para repudiar lo que calificó como un intento de “cambio de régimen”.
Vecinos y periodistas reportaron explosiones desde la madrugada en distintos puntos, incluida la zona de la base aérea de La Carlota. Videos en redes mostraron columnas de humo y aeronaves volando a baja altura. En varios barrios se registraron cortes de electricidad, aumentando la alarma en la población.
Testimonios desde Caracas
La periodista Vanessa Silva, residente en la capital, describió una detonación “más fuerte que un rayo” que hizo temblar edificios cercanos. Las versiones coincidieron en la precisión de las explosiones, aunque sin confirmación oficial sobre objetivos específicos.
El ministro del Interior Diosdado Cabello pidió serenidad y evitar el “desespero”, subrayando la organización social y la capacidad de respuesta del país ante escenarios de crisis.
Reacciones internacionales
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó “profunda preocupación” por la escalada regional. Desde Cuba, Miguel Díaz-Canel condenó lo que llamó un “criminal ataque” y pidió una reacción urgente de la comunidad internacional.
España solicitó desescalada y se ofreció como mediador, mientras Rusia denunció un “acto de agresión armada” y llamó al diálogo. Desde Washington, el subsecretario Christopher Landau habló de un “nuevo amanecer” para Venezuela, reforzando el contraste de versiones.

Con información de bbc.com



























