La diputada correntina advierte sobre el riesgo de perder mercados clave si Argentina no se adapta a tiempo a las nuevas exigencias ambientales europeas.
La Diputada Nacional por Corrientes, Sofía Brambilla, presentó un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados de la Nación con el objetivo de reactivar el diálogo entre Argentina y organismos internacionales, frente al impacto que podría tener la Regulación 2023/1115 de la Unión Europea (UE) en las exportaciones nacionales.
La normativa europea, que restringe la importación de productos provenientes de zonas deforestadas, pone en la mira a sectores clave de la economía argentina como la soja, la carne bovina y la madera. Aunque su aplicación fue postergada hasta fines de 2025 para grandes operadores y principios de 2026 para pymes, el país todavía no cuenta con un plan de adecuación concreto.
Brambilla fue tajante: “Sin una estrategia clara, Argentina corre el riesgo de perder mercados clave en la Unión Europea”. En ese sentido, remarcó que otros países ya avanzaron en la implementación de medidas para cumplir con los estándares de sostenibilidad exigidos por Europa, mientras que Argentina aún no dio señales claras de cómo enfrentará este nuevo escenario comercial.
El proyecto subraya que la UE representa cerca del 10% de las exportaciones argentinas, siendo además el principal comprador de harina de soja, un producto fundamental para el sector agroindustrial. La preocupación crece ante la posibilidad de que otros actores internacionales, como el Reino Unido o Brasil, también adopten normativas similares, aumentando la presión sobre los exportadores locales.
Por eso, la legisladora solicita que la Cancillería argentina tome un rol más activo en defensa de los intereses del país, promoviendo un marco de transición hacia políticas sostenibles sin que eso implique un golpe para la economía nacional.
“Esta no es solo una cuestión ambiental, es una cuestión estratégica. Si no actuamos hoy, mañana será demasiado tarde”, concluyó Brambilla, instando al Ejecutivo a tomar cartas en el asunto antes de que la ventana de oportunidad se cierre.