Por Corrientes al Día
La 47.ª Peregrinación Juvenil del NEA reunió a miles de fieles que caminaron hasta la Basílica de Nuestra Señora de Itatí, pese a las condiciones climáticas adversas. El multitudinario encuentro religioso se desarrolló con normalidad y contó con un amplio dispositivo de seguridad y asistencia.
Desde el inicio de la peregrinación, efectivos de diferentes áreas de la Policía de Corrientes acompañaron a las columnas que avanzaron por la Ruta Nacional 12. Las tareas estuvieron orientadas a proteger a los caminantes, ordenar el tránsito y prevenir incidentes durante el recorrido.
El operativo fue coordinado por el Ministerio de Seguridad provincial y la Jefatura de Policía. Participaron las direcciones generales de Planeamiento y Operaciones, Seguridad Vial, Coordinación e Interior, y Seguridad y Prevención del Delito.

También fueron desplegados motoristas, patrulleros, efectivos de Caballería y agentes en puestos fijos y móviles. El personal realizó controles, brindó orientación a los conductores y reguló la circulación vehicular mientras avanzaban los peregrinos.
Además, se emplearon drones de seguridad para observar desde el aire el movimiento de las columnas y reforzar el monitoreo en los distintos tramos del trayecto.
El subjefe de la Policía de Corrientes, comisario general Walter Darío Aceval, supervisó las acciones y el despliegue de los recursos humanos y materiales destinados al dispositivo.

Trabajo conjunto entre fuerzas y organismos
El esquema de prevención contó con la intervención de Gendarmería Nacional, Salud Pública, Defensa Civil, la Iglesia, la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Vialidad Provincial y la Dirección Provincial de Energía de Corrientes.
También participaron Bomberos Voluntarios, Cruz Roja Argentina y los municipios de Itatí, San Cosme, Ramada Paso y Paso de la Patria, entre otras instituciones.

La coordinación se extendió a las policías de Chaco, Formosa, Misiones y Entre Ríos, que colaboraron para facilitar la circulación y ofrecer información preventiva a los contingentes que viajaron hacia Itatí.
El dispositivo concluyó sin inconvenientes de relevancia y permitió que una de las manifestaciones religiosas más convocantes del nordeste argentino volviera a desarrollarse con orden y seguridad.






