Por Corrientes al Día
Después de 18 días de intensa búsqueda, la Policía halló sin vida a Arsenio Ramírez, el pescador de 45 años que había desaparecido tras ingresar al río Paraná y que fue visto por última vez durante la noche del pasado 21 de agosto en la localidad correntina de Ituzaingó.
El cuerpo fue localizado durante la mañana del martes 8 de septiembre en la zona conocida como Isla Paloma, jurisdicción de Isla Apipé Grande. En el operativo participaron efectivos de la Comisaría Primera de Ituzaingó, la Comisaría de Distrito Isla Apipé Grande y personal de otras áreas de la fuerza provincial.
La búsqueda comenzó el 22 de agosto, luego de que un familiar denunciara que Ramírez no había regresado a su domicilio tras una jornada de pesca. Desde entonces, distintas unidades policiales desplegaron operativos por tierra y aire para intentar localizarlo.
Según la información recabada durante la investigación, el hombre había sido visto por última vez realizando compras en un almacén de la zona después de pescar.

Cerca de las 21 del 21 de agosto se comunicó con su esposa para avisarle que estaba regresando a su casa. Sin embargo, nunca llegó.
Su embarcación apareció a la deriva
Al mediodía siguiente, vecinos encontraron la lancha de Ramírez a la deriva en la costa del río Paraná. Dentro de la embarcación permanecían todas sus pertenencias.
Las primeras pericias determinaron que la lancha no presentaba rastros de impactos ni indicios visibles de un accidente náutico, una circunstancia que generó desconcierto entre los investigadores y la familia del pescador.
Tras el hallazgo en Isla Paloma, la Policía realizó las diligencias correspondientes y trasladó el cuerpo a la morgue judicial.
Una autopsia médico-legal buscará establecer de manera fehaciente las causas de la muerte. Mientras tanto, continúan las actuaciones sumariales en la dependencia policial interviniente para reconstruir lo ocurrido desde la última comunicación de Ramírez con su familia.






