Por Corrientes al Día
Con el objetivo de mejorar el escurrimiento de las aguas de lluvia y reducir el riesgo de anegamientos, la Municipalidad de Corrientes puso en marcha una importante obra de infraestructura pluvial en el barrio Villa Chiquita. La intervención, que beneficiará a una amplia zona del sector, también dejará preparada la infraestructura necesaria para futuras obras de cordón cuneta, ripio y pavimentación.
Los trabajos forman parte del plan integral de obras impulsado por la gestión del intendente Claudio Polich, que busca fortalecer la capacidad de respuesta de la ciudad frente a los desafíos climáticos previstos para los próximos meses.
El secretario de Obras Públicas, Sebastián Gómez de la Fuente, explicó que la intervención permitirá resolver un problema histórico del barrio.
“Son más de 600 metros de conductos que vienen a atender un problema histórico de anegamiento en esta parte de la ciudad”, destacó el funcionario.

La obra se desarrolla en un sector delimitado por la avenida Cazadores Correntinos (Presidente Nicolás Avellaneda) y las calles Río Bermejo, Lamadrid, Obispo Niella y Las Heras, abarcando cinco cuadras mediante un trazado con forma de “4”. Los trabajos comenzaron hace alrededor de quince días y demandarán aproximadamente 60 días de ejecución.
El proyecto contempla la instalación de 248 metros de conductos de 80 centímetros de diámetro, 264 metros de cañerías de 60 centímetros, 160 metros de tubos de 40 centímetros, además de la construcción de cinco cámaras de enlace, 12 sumideros, el empalme con una cámara existente y la demolición y reconstrucción de un tramo de pavimento sobre avenida Cazadores Correntinos, considerado uno de los puntos más complejos de la obra.
Una solución definitiva para el drenaje del barrio
Hasta el momento, Villa Chiquita no contaba con un sistema pluvial capaz de responder adecuadamente durante lluvias intensas.

El nuevo esquema hidráulico permitirá captar el agua de los sectores más bajos del barrio a través de las calles Río Bermejo, Lamadrid y Obispo Niella, conduciéndola hasta el conducto existente sobre avenida Cazadores Correntinos, que finalmente descarga en el sistema Frondizi-Pirayuí.
La intervención no solo mejorará el funcionamiento hidráulico del barrio, sino que también abrirá el camino para futuras obras de urbanización, entre ellas la construcción integral de cordón cuneta, la eliminación de zanjas a cielo abierto, el mejorado con ripio y posteriores trabajos de pavimentación.
Además, la desaparición de las zanjas representará un importante avance en materia sanitaria, seguridad vial y accesibilidad para vecinos y conductores.

Prepararse para un escenario climático más exigente
Desde la Municipalidad señalaron que la obra adquiere un valor estratégico ante los pronósticos que anticipan una posible influencia del fenómeno El Niño, e incluso de un eventual Súper Niño, durante los próximos meses, condiciones que suelen provocar lluvias superiores a los valores normales y un incremento en el nivel de los ríos.
Por ese motivo, la gestión municipal viene reforzando la infraestructura hidráulica de distintos sectores de la ciudad en conjunto con el Gobierno provincial.
Entre las acciones más recientes figuran la conexión de ductos del barrio Ponce al nuevo canal Fernández, las futuras obras de acceso a la nueva escuela de ese sector y nuevos proyectos para completar sistemas de desagües y cordón cuneta en el barrio Ignacio.

El secretario Gómez de la Fuente recordó que estas obras se complementan con tareas permanentes de mantenimiento de la red pluvial.
“Desde el inicio de la gestión venimos trabajando de manera sostenida en la limpieza de canales y conductos pluviales. Además, el Municipio incorporó recientemente un camión desobstructor que permitirá reforzar las tareas de mantenimiento y limpieza de los conductos subterráneos de la ciudad. En los próximos días comenzará a operar en distintos sectores”, indicó.
Finalmente, el funcionario aseguró que todas estas intervenciones forman parte de una planificación integral destinada a optimizar el drenaje urbano y preparar a Corrientes para afrontar con mayor eficiencia los desafíos que podrían plantear los fenómenos climáticos previstos para la región.






