Posiblemente el invitado estrella en el acto de asunción del presidente Milei haya sido Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania a quien se le había manifestado su apoyo ante la invasión rusa, pero al votar en la ONU Argentina se abstuvo como EEUU, Brasil, Cuba, China e Irán, algo que llamó mucho la atención y que seguramente a los ucranianos debe haber dejado con la boca abierta, pero la diplomacia será así, bastante distinta a los valores que se aprenden en la esquina del barrio, donde uno de chico se juntaba a jugar al futbol.
La vicepresidenta Victoria Villaruel, quien ha recibido adjetivos calificativos en el que quizás traidora haya sido de los más suaves. Antes de asumir el gobierno, al menos aparentemente, se esperaba que controlara Seguridad y Defensa, pero hubo cambios de planes y nada por aquí, nada por allá, a tocar la campanita y poco más.
Algo parecido pasó ahora con Diego Valenzuela, quien era número puesto, al menos para la gilada, o sea LOS NOSOTROS, que iba a ir a Migraciones y al final al Senado de la provincia, que no es la Gerencia general de Coca Cola, pero es mucho más que nada.
El diputado Oscar Zago presidía el bloque de La Libertad Avanza hasta que propuso a Marcela Pagano como presidenta de la comisión de Juicio Político y hubo asentimiento mayoritario, en una votación a mano alzada. Ya no preside el bloque y se fue de LLA.
Algunos artistas famosos por hacer uso de la libertad de pensamiento se ganaron apodos despectivos y satíricos siendo el más emblemático “Lali Depósito” utilizados principalmente en el contexto político argentino para cuestionar el financiamiento público de artistas por parte del gobierno.
Hasta los industriales y empresarios y por las causas que sean se ganaron el apodo con el que se los descalifica: Don Chatarrín de los tubitos caros” (Paolo Rocca, dueño de Techint) “Don Gomita Alumínica” (Javier Madanes Quintanilla CEO de Aluar y Firestone) y “el Señor Lengua Floja” (Roberto Méndez, dueño de neumáticos Neumen)
Estos son simplemente algunos casos paradigmáticos, a los que podemos agregar los centenares de funcionarios de altísimo rango que han dejado por el gobierno, lo cual no es más que cumplir con un precepto el que sirve al proyecto que se quede, el que no puede renunciar por motivos particulares o someterse al escarnio público.
Podríamos definir, sin que esto pueda ser interpretado como un deseo de regresar a los tiempos idos donde el concepto categorizador era “dime cuantos pantalones, camperas u otras cosas sobraron del reparto, que estamos ante un gobierno con la vara muy alta y la mecha muy corta, que no te deja pasar ni una, se ha quien sea, y eso lo hemos verificado con casos como los de los jefes de gabinete con quienes tenía el presidente una amistad de larga data.
PASAJEROS NO OFICIALES
Si bien la lucha contra la inflación y el déficit fiscal representan un éxito indiscutible no se puede negar que el caso de Manuel Adorni y su esposa viajando en el avión presidencial, habiendo comprado la señora un billete de avión para EEUU por el que pagó más de u$s 5.000 hace ruido, demasiado ruido.
La vida y la oposición son crueles, no perdonan y aunque sólo en casos muy especiales se cumple el apotegma bullrichista que el que las hace las paga, hoy podríamos agregar con ilusión, sea del palo que sea.
En estos días turbulentos y de preocupaciones mayores por lo que está pasando en Medio Oriente, recordé una vieja frase que desconozco su origen y que mi padre repetía: UNA OFENSA CONSENTIDA TRAE UNA MAYOR y hoy la misma cobra gran notoriedad.
Los que tienen el monopolio de abrazar a la causa de la Libertad, han enarbolado la disrupción como metodología y la honestidad como bandera, la lucha sin cuartel contra la casta, aunque si de alcanzar una mayoría transitoria para sacar una ley hace falta hacer alguna concesión pro casta se hace, porque puristas sí, pero bobos no y si hay que tragarse algún sapo, prometer alguna obra o aceitar algún motor se hace, total no pasa nada.
Todo esto viene a cuento de los pasajeros en el avión presidencial con destino a EEUU, algo grave pero no por el tema económico, es grave porque es grave, es grave porque no se puede, es grave porque no se reconoce como grave, es grave por que aparentemente alguien con poder suficiente generó y consintió la situación, ya que aparentemente lo que sucedió es que se trató de una invitación.
Con lo cual abre la posibilidad de pensar si esta vez pasó, cuantas otras veces habrá pasado, es entendible que quienes pasaron de una actividad a otra y más a un ejercicio del Poder un poco se obnubilen y no se den cuenta que además de la CIA y el MOSSAD todo el mundo tiene ojos y oídos, y descontando que se trate de operaciones de organismos secretos, cualquiera tiene un celular y salvo que uno pase por zonas muy liberadas, tenés que disfrazarte como María Corina Machado para salir de Venezuela para que nadie te reconozca.
Este hecho obviamente que es intrascendente comparado con otros, con los que estamos acostumbrados a enterarnos en el pasado y ahora mismo, seguro que también esta situación puso de manifiesto algo mucho más agraviante y fue la justificación: “Yo vengo una semana a deslomarme y quería que mi esposa me acompañe”
El refrán popular dice: No aclares que oscurece y su pariente cercano es “Quien se excusa, se acusa” y los refranes populares son el espejo de la vida y armas letales para el análisis, veamos:
“Vengo una semana a deslomarme…” es una afrenta para los trabajadores que se levantan a las 04:00 hs. de la madrugada, caminan hasta la Estación, toman un colectivo, después el tren donde viajan como ganado, otro colectivo y después caminan para ir a la obra o a la fábrica y dejan la vida cargando bolsas o trabajando al rayo del sol y después de 20 años de trabajo, parecen que tuvieran 70. Eso es deslomarse.
Los bomberos apagando un incendio, los rescatistas en los bosques patagónicos, los que están combatiendo en Medio Oriente, de un lado y del otro, los estudiantes que trabajan, no paran un día y cursan de noche, los jubilados que vivimos con 4 mangos roñosos luego de 30 o 40 años de poner el lomo todos los días y no una semana, se desloman los padres de los chicos discapacitados y de los que sufren acompañando a sus hijos en el Garrahan, hay que tener un poco de cuidado con el lenguaje y fundamentalmente no sentirse el ombligo del mundo. Hay vacantes disponibles en cursos de respeto y empatía.
Estando en España, vivía en Valencia y trabajaba en Navarra y Alicante, me iba los domingos a la tarde y regresaba los sábados al mediodía, eso lo hacíamos muchos de los que trabajábamos en la Empresa, nunca nadie viajó acompañado y la gente que trabaja y viaja lo hace solo, esto del querer compañía es una novedad, en el límite con lo intolerable.
Alguno podrá decir que se usaban los aviones presidenciales para llevar los diarios y bolsos a El Calafate, que los aviones sanitarios en muchos casos están al servicio “casi exclusivo” de los gobernadores, que hay pasajeros super VIP, que hubo comitivas mucho más numerosas, que algunos llevaron hasta peluqueros e hijas en viajes oficiales y cientos de ejemplos más y hay que recordar que esas cosas también han influido en el inconsciente colectivo para apostar al cambio.
Ahora saldrán los que no dejaron travesura sin realizar a rasgarse las vestiduras, a reclamar, a pedir que comparezca en la HCD, exhibiendo los diplomas de honor y las medallas de oro de los Doctorados en Hipocresía y hasta pidiendo la renuncia del funcionario, espero que no sea utilizando la figura de alta traición a la Patria, pero nunca se sabe.
También meterán en la misma bolsa $ Libra, el tema de las presuntas coimas en el ANDis y en el PAMI y hasta la persecución a los Directivos de la AFA, porque a la hora de mezclar y embarrar son mandados a hacer.
De la vereda de enfrente dirán que bajaron la inflación, que derogaron 15.000 trabas administrativas, que tenemos déficits cero, que ahora tenemos presencia en el mundo, que con el RIGI están llegando inversiones de millones de dólares, y todos logros muy buenos, que casualmente para sacar al país de la ciénaga fueron votados, pero acá se trata de otro tema, no hace falta hacer tanta bandera, es lo que es.
Los unos y los otros ya sean políticos o periodistas tratarán este tema como si se tratara del cierre total del Estrecho de Ormuz, cuando en realidad es un tema que fundamentalmente les interesa a ellos, LOS NOSOTROS esperamos todos las otras cosas, que se pongan de acuerdo y saquen el país adelante, que los empresarios paguen los impuestos que tengan que pagar, que los sindicalistas se ocupen de los problemas de la gente y no de sus cajas y sus beneficios escandalosos, de los jubilados, de los empleados públicos, del Garrahan, de los discapacitados, los oncológicos. los hemofílicos y que tienen problemas de salud mental y que la terminen con este circo, que nos lleva a ninguna parte.
El gobierno es muy rígido y dice plantear límites muy precisos con lo cual en este caso algo deberían hacer, y si se tienen que deslomar para solucionarlo que se deslomen, si alguno hay que tirarlo abajo del camión que se lo tire y al que hizo la “si se puede” también.
¿Deslomados? Deslomados, estamos nosotros.
(*) Por Edmundo Fuster



























