Por Corrientes al Día
En el marco de los operativos de prevención y patrullaje desplegados en la ciudad de Corrientes, efectivos del Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada (G.R.I.M.) realizaron distintos procedimientos que derivaron en la demora de varias personas por diferentes causas, además del rescate y resguardo de un animal silvestre herido.
Los hechos ocurrieron durante la jornada de ayer y la mañana del 25 de enero de 2026, según confirmaron fuentes policiales.
El primer procedimiento se registró cerca de las 15:30, cuando personal del G.R.I.M. acudió a un requerimiento del sistema 911 por la presencia de un primate en inmediaciones de avenida Río Chico y calle Las Dalias.
Al llegar al lugar, los uniformados constataron que se trataba de un mono carayá, el cual presentaba lesiones visibles y quemaduras en sus extremidades, presuntamente luego de haber sufrido una descarga eléctrica.
Utilizando elementos de sujeción adecuados, el animal fue asegurado y trasladado a la Fundación Aguará, donde quedó bajo resguardo y recibió atención veterinaria.

Demoraron a un hombre sin documentación en la vía pública
Más tarde, alrededor de las 16:00, efectivos del G.R.I.M. II que patrullaban la zona de calles Yugoslavia y Cirilo Blanco procedieron a la demora de un hombre de 29 años, quien no contaba con documentación personal al momento de ser identificado.
Tras el traslado a la comisaría correspondiente, se constató que el demorado registraría antecedentes policiales, por lo que se continuó con los trámites de rigor.

Desorden en la vía pública durante la mañana
El último procedimiento informado ocurrió alrededor de las 07:00, cuando personal del G.R.I.M. II demoró a un hombre de 47 años que se encontraba promoviendo desorden en la vía pública, generando intranquilidad entre vecinos y transeúntes.
Según el reporte policial, la situación requería intervención inmediata para restablecer el orden en el sector.
En todos los casos, las personas demoradas fueron trasladadas a las comisarías jurisdiccionales correspondientes para continuar con los trámites que exige cada situación.
Mientras tanto, el mono carayá quedó bajo cuidado en la Fundación Aguará, donde se evaluará su evolución clínica y las medidas necesarias para su recuperación, con la expectativa de que pueda ser rehabilitado y, eventualmente, reinsertado en su hábitat natural.























