Por Corrientes al Día
La fe y la memoria histórica se hicieron presentes este domingo en la capital correntina con la llegada de la reliquia de Mama Antula, la primera santa nacida en suelo argentino. El valioso testimonio religioso permanecerá en la provincia hasta el 31 de enero, recorriendo distintas comunidades y grupos misioneros de la Arquidiócesis de Corrientes.
Desde la Arquidiócesis confirmaron que la reliquia ya comenzó su peregrinar por parroquias y capillas, ofreciendo a los fieles la posibilidad de rezar y reencontrarse con la figura de una mujer que marcó la historia religiosa y social del país. La visita se inscribe en un clima de profunda devoción y expectativa entre las comunidades católicas correntinas.
El cronograma previsto incluye distintas localidades y parroquias, permitiendo que cientos de fieles puedan acercarse a venerar la reliquia:
12 y 13 de enero: San Antonio – Berón de Astrada
14 y 15 de enero: Basílica de Nuestra Señora de Itatí
16 de enero: Parroquia San Pío X
17 de enero: Parroquia Santísima Cruz de los Milagros
20 y 21 de enero: Capilla Santos Francisco y Jacinta
22 y 23 de enero: Parroquia Jesús Misericordioso
24 y 25 de enero: Parroquia María de los Ángeles
26 y 27 de enero: Parroquia Inmaculado Corazón de María
28 y 29 de enero: Capilla Virgen del Carmen – Corrientes
30 y 31 de enero: Iglesia Jesús Nazareno

Quién fue Mama Antula, la mujer que desafió su tiempo
Conocida por el pueblo quechua como Mama Antula, María Antonia de Paz y Figueroa nació en 1730 en Villa Silípica, Santiago del Estero. En plena época colonial, se rebeló contra los mandatos sociales impuestos a las mujeres: decidió no casarse ni ingresar a un convento y abrazó una vida consagrada como laica jesuita, adoptando el nombre de María Antonia de San José.
Su opción de vida le costó el rechazo familiar y social, pero no frenó su vocación. Se dedicó a la educación, al cuidado de los enfermos y al acompañamiento espiritual de los más humildes, siguiendo la espiritualidad ignaciana en un contexto profundamente patriarcal.
Tras la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767, Mama Antula asumió el desafío de continuar la obra espiritual prohibida. Caminó más de cuatro mil kilómetros descalza por el Virreinato del Río de la Plata, llevando los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola a los sectores más pobres y olvidados.
En apenas ocho años logró que cerca de 70 mil personas participaran de estos retiros, sin distinción de clase social. Su prédica llegó a provincias como Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca y La Rioja, hasta establecerse en Buenos Aires, donde fundó la Santa Casa de Ejercicios Espirituales, aún activa en la actualidad.

Una santa ligada a la historia argentina
Acusada en su tiempo de loca o bruja, Mama Antula fue también una figura clave en los albores de la patria. Por sus retiros espirituales pasaron protagonistas de la independencia como Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga y el virrey Santiago de Liniers, lo que llevó a muchos historiadores a considerarla una de las madres espirituales de la Nación.
Murió el 7 de marzo de 1799, a los 69 años, dejando una huella profunda en la vida religiosa y social del país. A su muerte, se estimaba que entre 70 y 80 mil personas habían participado de los ejercicios espirituales promovidos por ella.
El proceso de canonización de Mama Antula fue el primero impulsado por Buenos Aires ante la Santa Sede, aunque permaneció décadas sin avances. Recién se reactivó con la llegada de Jorge Mario Bergoglio al Arzobispado porteño. Fue beatificada en 2016 en Santiago del Estero y su figura cobró renovada relevancia como símbolo de fe, rebeldía y compromiso social.
























