por Corrientes al Día
La Municipalidad de Corrientes avanza con una obra de infraestructura pluvial en el barrio San Ignacio, destinada a mejorar el escurrimiento del agua de lluvia y reducir los históricos problemas de anegamientos que afectan a ese sector de la ciudad durante las precipitaciones intensas.
Los trabajos forman parte de un plan integral que busca optimizar el sistema de drenaje urbano y fortalecer la red hidráulica de la capital correntina, con el objetivo de mejorar tanto la seguridad como la transitabilidad en distintos barrios.
El secretario de Obras Públicas, Juan Sebastián Gómez de la Fuente, explicó que la intervención contempla la construcción de un sistema combinado de conductos y canales para canalizar el agua acumulada durante las lluvias. “En el barrio San Ignacio se está ejecutando una obra de infraestructura pluvial que consiste en la construcción de 600 metros lineales de conducto y 500 metros de canal a cielo abierto para conducir el agua de lluvia”, detalló.

La obra incluye excavaciones, colocación de ductos de gran diámetro, cámaras de inspección y sumideros que permitirán dirigir el agua hacia el canal 4, uno de los desagües principales del sistema hídrico de la ciudad.
En total, el proyecto contempla cerca de 1.100 metros de conducto pluvial, que atraviesa distintos sectores del barrio y se conecta con la red principal de drenaje urbano.
Desde el municipio señalaron que la intervención apunta a resolver una problemática que afecta desde hace años a los vecinos del sector. Según explicó el funcionario, la infraestructura permitirá aumentar la capacidad del sistema hidráulico, que en situaciones de lluvias intensas suele verse desbordado.
“El objetivo principal es reducir los anegamientos que históricamente afectan a esta zona cuando se registran precipitaciones fuertes”, sostuvo Gómez de la Fuente, al remarcar que la obra también mejorará las condiciones de circulación dentro del barrio una vez que pase la lluvia.
Además, el proyecto permitirá fortalecer el sistema hídrico en toda el área, ya que en el futuro se prevé conectar otros desagües secundarios al conducto principal que actualmente se encuentra en construcción.
Los trabajos comenzaron a principios de marzo y, según el cronograma previsto, la obra podría quedar operativa hacia fines de este mes, mientras que algunas tareas complementarias se extenderían durante los primeros días de abril.
Desde la Municipalidad indicaron que estas intervenciones forman parte de una planificación más amplia que prevé nuevas obras pluviales en otros sectores de la ciudad, entre ellos los barrios Ponce y Molina Punta, con el objetivo de seguir mejorando el sistema de drenaje urbano.




























