Con 108 especies y subespecies registradas, el NEA es la región con mayor riqueza ofídica de Argentina. Desde la FCV-UNNE, la estudiante Laila Agustina Alí trabaja con serpientes provenientes del Centro Interactivo de Serpientes Venenosas (CISVA) para establecer dosis, tiempos de recuperación y márgenes de seguridad en procedimientos anestésicos, información que hoy prácticamente no existe para las especies nativas de la zona.
Sudamérica concentra más del 46% de la riqueza mundial en especies de ofidios, con más de 1.580 variedades registradas, lo que la posiciona como el segundo continente con mayor abundancia de serpientes en el mundo, detrás de Asia. Argentina, por su parte, alberga 129 especies y subespecies, y el Nordeste Argentino es la región con mayor diversidad dentro del país: 108 especies y subespecies, equivalentes al 85% de la riqueza total nacional. Corrientes, con 69 especies, es una de las provincias con mayor representación.
Sin embargo, los ofidios son los vertebrados menos estudiados dentro de las poblaciones silvestres. En el país existen pocos trabajos disponibles sobre anestesia en serpientes nativas, y los datos son aún más escasos en lo que respecta a las especies venenosas.
Laila Agustina Alí, estudiante de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE y voluntaria en CISVA, lleva adelante un proyecto de investigación, que busca aportar nuevos conocimientos sobre la utilización de anestesia en serpientes. El trabajo se desarrolla con especímenes del CISVA y busca generar información de referencia para el manejo seguro de ofidios en entornos veterinarios.
El campo de la medicina en especies silvestres se encuentra en plena expansión. Debido a la creciente presencia de reptiles en centros de rehabilitación y rescate, las consultas veterinarias han aumentado significativamente. En consecuencia, se vuelve imperativo profundizar en el estudio de su anatomía, fisiología y protocolos de manejo clínico.
Punto de partida
El proyecto se inserta en una línea de trabajo ya consolidada. El Laboratorio de Toxicología de la Cátedra de Farmacología y Toxicología de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE lleva años investigando los venenos de serpientes del nordeste argentino. Junto a otros investigadores, ese equipo ha logrado caracterizar biológica y bioquímicamente el veneno de ejemplares adultos de Bothrops alternatus —la yarará— que habitan la región.

Para profundizar en el estudio de estos venenos, los investigadores mantienen especímenes en cautiverio. Este contexto introduce un problema puntual: los animales se adaptan a condiciones distintas a las naturales y pueden desarrollar enfermedades derivadas del estrés, de prácticas de manejo inadecuadas o de la combinación de ambos factores. Conocer cómo actúan los anestésicos en estas condiciones resulta indispensable tanto para el bienestar de los animales como para la seguridad del personal que trabaja con ellos.
El proyecto que lleva adelante Alí, está bajo la tutela y supervisión del médico veterinario Juan José López, especialista en cirugía y anestesiología del Hospital de Clínicas de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE.
Anestesia inhalatoria
El estudio parte de la hipótesis de que el uso de anestesia inhalatoria con isoflurano al 5% combinado con oxígeno permite la manipulación y la evaluación clínica de los ofidios de manera segura, tanto para el médico veterinario como para los animales.
La confirmación de esta hipótesis-que la alumna Alí buscará confirmar- abriría un camino para estandarizar el manejo de estas especies en contextos clínicos y de investigación.
“El proyecto busca aportar conocimientos sobre la respuesta de serpientes de las familias Colubridae (culebras), Lamprophiidae y Viperidae a distintos protocolos anestésicos. De manera específica, se busca: determinar la dosis y la seguridad de las drogas anestésicas en colúbridos, lamprófidos y vipéridos en cautiverio; evaluar la efectividad del anestésico general en ejemplares jóvenes y adultos; y establecer el tiempo de recuperación de los animales luego de la anestesia general”, expresó la becaria a UNNE Medios.
Metodología
El estudio trabajará con 51 especímenes en total, todos mantenidos en cautiverio por un período no menor a un año en el Centro Interactivo de Serpientes Venenosas de Argentina (CISVA), con sede en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE. Los animales provienen de decomisos por tráfico de fauna, lo que le otorga al trabajo una dimensión adicional vinculada a la conservación.

El grupo de estudio incluye 37 especímenes de serpientes del género Bothrops —B. alternatus y B. diporus—, pertenecientes a la familia Viperidae; 13 individuos de la familia Colubridae, de los géneros Mussurana (2 ejemplares de Mussurana bicolor), Pantherophis (8 ejemplares) y Lampropeltis (3 ejemplares); y 1 espécimen de la familia Lamprophiidae (Lamprophis aurora).
Antes de cada intervención anestésica, cada animal será sometido a un conjunto de exámenes prequirúrgicos en el Hospital Escuela de Pequeños Animales de la Facultad de Ciencias Veterinarias, con el objetivo de verificar su estado de salud y garantizar que la inducción, el mantenimiento y la recuperación transcurran sin complicaciones derivadas de patologías previas. Los exámenes incluirán análisis de sangre y métodos complementarios como radiografías.
El procedimiento anestésico se realizará en el Hospital Escuela Veterinario de la FCV-UNNE. Consistirá en colocar al animal dentro de una cámara anestésica transparente para administrarle anestesia inhalatoria con isoflurano al 5% y oxígeno. Cuando el espécimen deje de presentar reflejo de enderezamiento y sus movimientos sean nulos, será retirado de la cámara para la toma de parámetros: longitud, peso, sexado, muestras de sangre y análisis complementarios que incluyen radiografía de cuerpo entero, ecografía de corazón y pulmones, y electrocardiograma.
En caso de que el procedimiento requiera más tiempo, se administrará un sedante analgésico y relajante muscular —Medetomidina, agonista adrenérgico alfa 2—. Si la intervención demandara una extensión mayor, se mantendrá la anestesia mediante mascarilla o con intubación del paciente.

Los resultados del trabajo tendrán implicancias concretas en varias áreas. Las serpientes son mantenidas en cautiverio con frecuencia para diferentes fines: el estudio del veneno en las distintas etapas de crecimiento del animal (variaciones ontogénicas), la producción de suero antiofídico, y el desarrollo de nuevas moléculas bioactivas con potencial farmacológico. La disponibilidad de protocolos anestésicos confiables facilitará estas actividades y reducirá los riesgos para el personal de investigación.
Por otro lado, el crecimiento sostenido en la tenencia de reptiles exóticos como mascotas genera una demanda cada vez mayor de atención veterinaria para estas especies. Contar con protocolos anestésicos validados para colúbridos, lamprófidos y vipéridos en cautiverio permitirá a los profesionales del área realizar evaluaciones clínicas, estudios complementarios e intervenciones quirúrgicas con más seguridad.
Dado que los reportes sobre anestesia en serpientes del norte argentino son escasos, el trabajo de la becaria generará información de referencia que sirva como punto de partida para investigaciones futuras y para la implementación de otros fármacos en procedimientos posteriores.
La investigación científica se encuentra enmarcado en los proyectos de investigación subsidiados por la Secretaria General de Ciencia y Técnica de la UNNE, y se encuentran bajo la dirección y codirección de la Prof. Titular de la Catedra de Farmacología y Toxicología, MV Dra, Gladys Pamela Teibler y la MV Mag. María Lucia Bustos, quienes dirigen el CISVA.
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