Por Corrientes al Día
El gendarme argentino Nahuel Gallo regresó este lunes a la Argentina tras permanecer 448 días secuestrado por el régimen chavista de Venezuela, en una odisea que había generado profunda preocupación institucional y política tanto en el país como en el exterior.
Gallo fue recibido en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza por su esposa, María Alexandra Gómez y su hijo Víctor, tras más de un año de angustia.
El regreso se produjo en un vuelo que partió desde Caracas, con una escala técnica antes de aterrizar en Argentina alrededor de las 4.45 de la madrugada. Además de su familia, estuvieron presentes la senadora Patricia Bullrich y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quienes acompañaron el recibimiento oficial, junto con otros funcionarios.
Gallo fue detenido el 8 de diciembre de 2024 cuando cruzó desde Colombia hacia Venezuela para visitar a su esposa y a su hijo, quienes se encontraban en ese país. Desde entonces permaneció en el penal El Rodeo 1, en un caso que fue denunciado como detención arbitraria y desaparición forzada por el Gobierno argentino y diversos organismos internacionales.

Durante su cautiverio, su familia y autoridades argentinas exigieron su liberación ante distintos foros y con persistentes gestiones diplomáticas, mientras la causa generó tensiones entre ambos gobiernos. La posibilidad de comunicación con Gallo se reactivó días antes de su liberación, cuando pudo hacer contacto telefónico con su esposa tras largos meses de incomunicación.
Al descender del avión, Gallo fue recibido primero por su hijo, con un abrazo que sintetizó la espera de toda una familia y el final de una etapa dolorosa. Su madre, Griselda Heredia, también estuvo presente y compartió el momento de emoción junto a los presentes.
La senadora Bullrich calificó la llegada como “una enorme alegría” y destacó el trabajo para lograr que Gallo esté nuevamente en su país.























