Por Corrientes al Día
El conflicto en Medio Oriente escaló el sábado cuando Estados Unidos e Israel confirmaron la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, tras una serie de ataques coordinados contra objetivos estratégicos en Teherán. La respuesta de Irán no tardó, misiles y drones impactaron en ciudades israelíes y bases estadounidenses en la región del Golfo, mientras el gobierno iraní prometió una “venganza legítima y devastadora”.
La ofensiva se produjo luego de semanas de amenazas cruzadas. En la madrugada, el presidente estadounidense Donald Trump publicó un video de ocho minutos en la red social X detallando la acción militar contra Teherán. Horas más tarde, también advirtió en su plataforma Truth Social que cualquier represalia iraní sería respondida con una fuerza “nunca antes vista”.

Según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), los bombardeos se concentraron en blancos “en el corazón de Teherán” vinculados al régimen iraní. La televisión estatal iraní confirmó posteriormente la muerte de Jamenei.
Como respuesta, Irán lanzó ataques con misiles que impactaron en Tel Aviv, Haifa y Beit Shemesh. También se reportaron explosiones y alertas en Dubái, Doha y la capital de Bahréin, mientras diplomáticos estadounidenses en el Golfo y civiles israelíes recibieron órdenes de refugiarse.
Las FDI señalaron que los ataques a gran escala buscaron “establecer superioridad aérea y allanar el camino hacia Teherán”, en una declaración que deja entrever que la operación podría no haber concluido.
La reacción del gobierno iraní
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, calificó la muerte de Jamenei como una “guerra abierta contra los musulmanes, especialmente los chiítas”. En un mensaje difundido por el canal oficial de Telegram del gobierno, sostuvo que el derramamiento de sangre y la venganza contra los responsables es un “deber legítimo” de Irán.

En paralelo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica anunció el inicio de “la operación ofensiva más devastadora en la historia” de las fuerzas armadas iraníes contra bases estadounidenses e Israel.
La televisión estatal en Teherán aseguró que pilotos iraníes bombardearon con éxito bases de Estados Unidos en países del Golfo y en la región del Kurdistán iraquí, y advirtió que todos los “centros militares enemigos” están al alcance de su aviación.

Además de Jamenei, medios oficiales iraníes informaron la muerte de otras figuras de alto perfil del régimen:
- Abdolrahim Mousavi, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.
- Mohammad Pakpour, comandante de la Guardia Revolucionaria.
- Familiares directos de Jamenei, entre ellos su hija, su yerno y su nieto.
Fuentes de inteligencia citadas por medios estadounidenses señalaron que al menos 40 funcionarios iraníes habrían muerto en los ataques.

La escalada marca uno de los momentos más críticos en la historia reciente de Medio Oriente. La confirmación de la muerte del líder supremo iraní reconfigura el tablero político regional y eleva el riesgo de un conflicto de mayor escala, con impacto directo en el mercado energético y la estabilidad internacional.
Mientras continúan los ataques y las advertencias cruzadas entre Donald Trump y la Guardia Revolucionaria, el mundo observa con máxima tensión una crisis que amenaza con extenderse más allá de las fronteras de Irán e Israel.





























