Por Corrientes al Día
La Fiesta Nacional del Chamamé volvió a demostrar en 2026 que es un verdadero motor turístico y económico para la provincia. Según un informe elaborado por el Observatorio del Ministerio de Turismo de Corrientes, la edición número 35 arrojó cifras altamente positivas tanto en convocatoria como en movimiento comercial, consolidando al Chamamé como una de las grandes celebraciones populares del país.
Organizada por la gestión del gobernador Juan Pablo Valdés, la fiesta atravesó diez noches intensas, del 16 al 25 de enero, con una dinámica sostenida que se tradujo en alto flujo de público, participación juvenil destacada, visitantes de distintas regiones y un derrame que alcanzó a empresas y emprendedores locales.

Más público y más jóvenes
Uno de los datos más contundentes del relevamiento es la cantidad total de ingresos registrados en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, fueron 127.000 personas durante las diez jornadas del festival.
El número no sólo confirma el poder de convocatoria del Chamamé, sino que además marca un salto fuerte respecto al año anterior, ya que representa un 66% más de asistencia que en 2025, lo que ubica a esta edición entre las más exitosas en términos de público.

Pero el crecimiento no fue únicamente en cantidad, también cambió el perfil de quienes participaron. La 2026 fue, además, la fiesta con mayor presencia juvenil, ya que más del 35% del público no superó los 29 años. Un dato que marca la renovación generacional y refuerza que el Chamamé continúa ganando espacio entre nuevas audiencias.
El informe también desglosa el origen de quienes llegaron al anfiteatro, dejando en claro que la fiesta traccionó tanto público local como visitantes externos.

De acuerdo a los datos oficiales:
- El 72% asistió desde la Capital y el interior de Corrientes.
- El 22% llegó desde otras provincias argentinas, con fuerte presencia del NEA.
- Dentro de ese grupo nacional, el 43,9% fue de Chaco y el 12,9% de Buenos Aires, además de visitantes provenientes incluso de la Patagonia.
- Un 6% del público fue internacional, principalmente desde Paraguay y Brasil.
Este movimiento confirma el rol del Chamamé como evento regional de peso y, al mismo tiempo, como vidriera cultural de proyección internacional, especialmente en el corredor con los países limítrofes.

Más de un millón de reproducciones
En paralelo al público presencial, el festival tuvo un fuerte alcance digital. Sólo en la transmisión oficial se registraron más de 1.175.000 reproducciones, lo que amplió notablemente la llegada del evento a otras provincias e incluso fuera del país.
A ese número se suma además el impacto generado por plataformas de streaming independientes que también transmitieron desde el anfiteatro, ampliando aún más el circuito de difusión y potenciando el “boca a boca” digital que hoy resulta determinante para sostener grandes eventos.

Gastos, estadías y derrame económico: números que impactan
El informe del Observatorio pone el foco también en los turistas que visitaron la ciudad durante este período y en el movimiento económico generado.
Entre los datos relevados:
- El 31% de los turistas gastó en promedio más de $400.000.
- El 36% se quedó más de 7 noches en la ciudad.
La combinación de gasto alto y estadías prolongadas consolida a la fiesta como un “producto turístico” capaz de sostener consumo durante varios días, beneficiando alojamiento, gastronomía, transporte, comercios y servicios.

Además, el evento representó una oportunidad directa para:
- 18 empresas privadas que trabajaron dentro del anfiteatro.
- Más de 60 familias emprendedoras que ofrecieron productos y servicios durante las noches del festival.
El impacto favorable también se explica por la dimensión artística y la puesta en escena, por el escenario del Cocomarola pasaron más de 200 artistas, aportando diversidad y calidad a la propuesta cultural.
En cuanto a la respuesta del público, el festival logró agotar localidades en el 50% de las 10 noches, una cifra que refleja demanda sostenida, buen nivel de organización y una grilla que mantuvo atractivo constante.

Recuperación plena y un fenómeno que no dependió de “una noche estrella”
Uno de los aspectos más interesantes del balance oficial es la lectura sobre el comportamiento de la asistencia. En esta edición, a diferencia de años anteriores, el patrón de público no estuvo concentrado en una sola noche fuerte, sino que hubo una programación sostenida que movilizó gente en forma constante.
Así, el informe concluye que la Fiesta Nacional del Chamamé 2026 marca una recuperación plena, con un crecimiento que ratifica la vigencia del chamamé como identidad cultural, pero también como fenómeno de convocatoria masiva que genera impacto real en el turismo y la economía local.
Con cifras que combinan asistencia récord, presencia juvenil, alcance digital y derrame económico, Corrientes volvió a posicionar a su fiesta mayor como un evento que trasciende lo artístico.
























